El Favorito del Cielo - Capítulo 1287

  1. Home
  2. All novels
  3. El Favorito del Cielo
  4. Capítulo 1287 - El inexpresivo Yan Er (1)
Prev
Next
Novel Info

En un abrir y cerrar de ojos, Yuchi Lishang ya llevaba más de medio mes en la Ciudad Buming, casi veinte días, lo suficiente para ver qué tipo de personas eran Yan Shengrui y Ling Jingxuan. Eran realmente personas dignas de confianza, tal como el emperador y la emperatriz habían dicho; especialmente Ling Jingxuan, quien era un hombre muy inteligente, capaz y también astuto. A veces, incluso él no podía adivinar qué estaba pensando. Si quisiera, no sería imposible que unificara el mundo. Sin embargo, también notó que Ling Jingxuan en realidad era un hombre perezoso y fácil de satisfacer. Mientras no lo ofendieran, no maquinaría contra nadie. De igual manera, mientras el Reino Xi no iniciara una guerra, él no se buscaría problemas. Y Yan Shengrui… tal como se decía en el mundo exterior, realmente lo favorecía casi al punto de obedecer cada una de sus palabras. Si Ling Jingxuan no quería hacer algo, él jamás lo haría, incluso si se trataba de un asunto relacionado con el reino.

Por lo menos en su generación, no debería haber una guerra a gran escala entre el Reino Qing y el Reino Dong. Después de resolver el problema de los bárbaros del norte y del Reino Dong, Hao podría no tener que vigilar la frontera todo el año.

“Shi Lang, ¿deberíamos regresar ya?”

De pie sobre la muralla, Yuchi Lishang miraba en dirección al Reino Xi con expresión imperturbable. No sabía por qué, pero cada vez que pensaba en marcharse, una sensación sentimental surgía en su corazón. A diferencia de la Ciudad Yun, la Ciudad Buming siempre estaba llena de una atmósfera alegre. Incluso rodeados de enemigos poderosos, todos los días se podía oír risas. Inconscientemente, no podía evitar sentir nostalgia por esa calidez.

“Pensé que te verías feo cuando sonrieras como un idiota, pero no esperaba que te vieras aún más feo cuando no sonríes.”

El que respondió no fue Shi Lang, sino Yan Er, quien había estado detrás de él por un rato, mientras que Shi Lang ya no se veía por ninguna parte.

Al escuchar su voz, Yuchi Lishang se giró y frunció el ceño instintivamente bajo sus finas cejas en forma de espada. “¿Qué haces aquí? ¿Dónde está Shi Lang?”

Desde el incidente del espía aquel día, varios de los guardias sombríos de Yan Shengrui habían estado ocupados. Esta era la segunda vez que veía a Yan Er desde que llegó, y todo su malestar anterior repentinamente resurgió. Sumado a un poco de tristeza por la despedida cercana, su expresión inevitablemente se veía horrible.

“Fue al campo de entrenamiento del Equipo del Águila Joven. ¿Estás asustado de mí?”

Al verlo reaccionar como si hubiese visto un fantasma, Yan Er frunció el entrecejo casi imperceptiblemente. No sabía por qué, pero una ira extraña le surgió en el pecho. En realidad, había protegido a sus maestros muy de cerca últimamente, pero siempre oculto en las sombras, y Yuchi Lishang, cuyo nivel marcial era evidentemente insuficiente, no podía percibirlo.

“¿Yo tenerte miedo a ti? ¿Quién te dio la confianza para decir eso? Siempre he sido intrépido. ¿Cómo podría yo…? ¡Ay! ¿Qué estás haciendo?”

Yuchi Lishang agitaba su abanico plegable, tan arrogante como si el cielo no mereciera ni su mirada. Los ojos de Yan Er se oscurecieron y, antes de que pudiera terminar su frase, lo agarró de golpe y saltó desde la muralla. Yuchi Lishang gritó de miedo, aferrándose instintivamente a su ropa con ambas manos. ¿Qué otra opción tenía? Había sido omnipotente desde niño… excepto en artes marciales. Su habilidad marcial solo alcanzaba para ahuyentar a matones y rufianes. Hacer acrobacias por las paredes como Yan Er y compañía era absolutamente imposible para él.

“¿Y tú dijiste que no le tienes miedo a nada?”

Yan Er alzó una ceja, su rostro firme y apuesto sin mostrar demasiada expresión, pero un matiz sonriente se escondía en sus ojos. Este Yuchi Lishang era realmente divertido.

“¡Oh, por favor! Si haces algo así de repente, ¿quién no se asustaría?”

Yuchi Lishang rodó los ojos con frustración. Quizá ni él mismo había notado que, mientras decía eso, sus manos se aferraban aún más fuerte a la ropa de Yan Er y su cuerpo entero estaba tan rígido como una estatua.

“¿Oh? ¿Así que quieres decir que, si no fuera tan repentino, no te asustarías?”

Al parecer Yan Er estaba disfrutando demasiado molestándolo. Entrecerró los ojos con un tono provocador. Yuchi Lishang, que tanto se preocupaba por su imagen, aun muerto de miedo por dentro, presumió: “Por supuesto. La palabra ‘miedo’ no existe en mi diccionario.”

Apenas terminó de decirlo, Yuchi Lishang deseó poder arrancarse la lengua. Él no era alguien tan irracional, entonces ¿por qué demonios cambiaba su comportamiento cada vez que estaba cerca de este soldado de rostro helado?

“¿En serio? Entonces agárrate bien.”

“¡Ahh, ahhhh…!”

Apenas Yan Er terminó de hablar, saltó directamente desde la muralla con él en brazos. El grito de Yuchi Lishang resonó por toda la torre, y varios soldados de guardia voltearon curiosos. El grito era demasiado fuerte, ¿no?

“¡Ahhh…!”

Sin darse cuenta de que ya habían aterrizado, Yuchi Lishang se aferraba a Yan Er con manos y pies como un pulpo, todavía gritando a todo pulmón con los ojos cerrados.

“Jajaja…”

El amplio pecho de Yan Er comenzó a sacudirse ligeramente, y su risa franca gradualmente cubrió los gritos de Yuchi Lishang, lo cual lo despertó indirectamente. Yuchi Lishang abrió los ojos poco a poco y no se encontró con el rostro serio y sin emociones de siempre, sino con una cara heroica iluminada por una sonrisa brillante. Yuchi Lishang no pudo evitar quedarse aturdido por un buen rato. ¡Así se veía realmente deslumbrante!

“¿Ya terminaste de abrazarme? A mí no me molesta si sigues así, pero las puertas de la ciudad se abrirán pronto. ¿Seguro que quieres mantener esta posición para siempre?”

Nadie sabía cuándo había dejado de reír. Los ojos de tigre de Yan Er destellaron con un brillo juguetón, y mientras hablaba bajó la mirada hacia las piernas del joven, que aún estaban fuertemente aferradas a su cintura, y a sus brazos rodeando su cuello. Yuchi Lishang, solo entonces consciente de su postura, bajó la vista siguiendo su mirada. Su rostro delicado y hermoso se sonrojó de inmediato, y saltó tres chi hacia atrás.

“Tú… tú… ¡tú sí saltaste de verdad! ¡¿Estás loco?! ¿Tienes algo mal en la cabeza?”

Recordando finalmente lo ocurrido, Yuchi Lishang le señaló con el dedo tembloroso, su pecho subiendo y bajando de enojo. El rubor en su cara no desapareció, sino que se intensificó hasta parecer que sangraría. Pero esta vez no era por vergüenza ni timidez… era claramente de pura furia por semejante locura.

“Solo quería comprobar si de verdad no le tienes miedo a nada. Resulta que… bueno…”

Yan Er parecía disfrutar muchísimo su enojo, con los brazos cruzados y un aire divertido. Detrás de él, la puerta de la ciudad comenzaba a abrirse, pero Yuchi Lishang no prestaba ninguna atención. Gritó enfurecido: “¡¿Bueno qué?! ¡Cabeza hueca! ¡Maldición! ¡Eres un maldito lunático! ¡Un psicópata…!”

Incluso soltó groserías, lo que dejaba claro cuán furioso estaba.

Yan Er dejó de provocarlo. Después de mirarlo fijamente un largo rato, ignoró las miradas confundidas de los soldados y se acercó, extendiéndole la mano.

“¡Pía!”

“¡No me toques! Estoy loco por siquiera pensar que tú… maldita sea…”

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

You must Register or Login to post a comment.

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first