El demonio celestial te dará un masaje - Capítulo 267

  1. Home
  2. All novels
  3. El demonio celestial te dará un masaje
  4. Capítulo 267
Prev
Next
Novel Info
               

Choi Seonghyeon detuvo el carrito de mano que bajaba por la colina a toda velocidad. Inclinó ligeramente la cabeza hacia arriba y soltó un suspiro de alivio, cuidando que los demás no lo notaran.

Aunque para los demás parecía que lo había hecho con facilidad, en realidad, Choi Seonghyeon estaba bastante tenso.

Era cierto que sus habilidades físicas habían mejorado notablemente desde que aprendió y entrenó con Qi, pero aun así, no se encontraba a menudo en situaciones como esta, y no había tenido muchas oportunidades de ponerlo en práctica.

—Uh…….

Mientras tanto, el niño que se había estado sujetando de la parte trasera del carrito, miraba a Choi Seonghyeon con una expresión atónita.

¿Cuánto tiempo pasó así?

Más o menos cuando los hombros del niño, que estaban encogidos por el miedo, empezaron a relajarse poco a poco, bajó la cabeza lentamente y habló con voz baja.

—Gracias por ayudarme, ajusshi.

—…¿Ajusshi?

De repente, una comisura de la boca y un párpado de Choi Seonghyeon se crisparon. No fue una reacción por el agradecimiento, sino por el título que usó el niño.

—Oye, fíjate bien. ¿Por qué dices que soy un ajusshi? ¿Sigues atontado? ¿Quieres que te estimule unos puntos de acupuntura buenos para la vista?

—Oye, ¿eso importa en este momento?

Choi Seonghyeon habló inclinándose hacia adelante, como para demostrar su edad, pero fue detenido rápidamente por el gerente Hwang que venía detrás. El gerente Hwang revisó rápidamente los hombros, rodillas y cintura del niño, y soltó un pequeño suspiro de alivio.

—Parece que no tienes heridas. ¿Estás bien?

—Sí, estoy bien.

El niño asintió con la cabeza con tranquilidad. Ante eso, Choi Seonghyeon ladeó la cabeza y movió sutilmente la mano que había puesto en el hombro del niño hacia su pulso.

‘…Está bastante tranquilo.’

A veces, cuando los niños se asustan mucho, aparentan estar tranquilos porque están en un estado de semi-shock.

Pensando que ese podría ser el caso, revisó su pulso, pero no parecía ser así. Aunque el niño se había sorprendido por el accidente, eso era todo.

—Hmm…….

Bajar una colina sujetándose de un carrito cargado es algo que incluso a un adulto le aterraría.

Mucho más a un niño.

En este punto, debería estar llorando desconsoladamente, pero el niño seguía agradeciendo con calma y respondiendo con claridad.

—¡Ay, Junwoo, muchacho travieso, travieso!

En ese momento, la abuela que estaba arriba de la colina bajaba cojeando, gritando con voz de reproche. Probablemente por su reciente caída, sus pasos eran inestables.

—Tenga cuidado, señora.

Al verla, Choi Seonghyeon se apresuró a acercarse para sostenerla. La abuela fue corriendo hacia su nieto y le dio unas palmadas en la espalda mientras decía:

—¡Muchacho travieso, te dije que soltaras el carrito! ¡¿Por qué te aferraste a él hasta abajo, haciéndome sufrir de la angustia?!

Casi parecía un lamento. En ese instante, el rostro tranquilo del niño se transformó poco a poco, mostrando por fin una expresión acorde a su edad.

—Abuela… lo siento… perdón.

El niño abrazó a su abuela, y ella, que había estado palmoteando su espalda, también lo abrazó con fuerza. Choi Seonghyeon y el gerente Hwang observaban la escena con expresiones algo incómodas.

⟢⟢⟢⟢⟢⟢

—Ay, de verdad… no sé cómo agradecerles…….

Después de que la situación se calmó y las emociones intensas se apaciguaron, Choi Seonghyeon y el gerente Hwang seguían a la abuela, empujando el carrito hasta su casa.

—Jaja. No es nada, señora.

—Lo hacemos porque queremos. No es nada especial.

El gerente Hwang y Choi Seonghyeon contestaron casi al unísono, como si lo hubieran ensayado. No lo hacían esperando nada a cambio, así que no pensaban presumirlo.

—Esta anciana les está muy agradecida. Y a estas horas de la noche, más aún.

—Ah, de verdad no es nada. Por cierto… ¿dijo que se llama Junwoo?

Sin embargo, la abuela seguía agradeciéndoles desde hace rato y parecía que no iba a parar hasta llegar a casa. Así que Choi Seonghyeon decidió cambiar de tema.

—Sí, Song Junwoo.

—Es un niño muy valiente. Ni una lágrima derramó antes. Es muy inteligente.

Song Junwoo seguía empujando el carrito entre los dos hombres. Choi Seonghyeon le acarició la cabeza con orgullo y elogió al nieto.

—Qué buen ojo tienes, joven. Nuestro Junwoo es realmente muy listo.

Como era de esperarse, la conversación giró enseguida en torno a los elogios al nieto. Choi Seonghyeon sonrió aliviado al ver que, por fin, la abuela había dejado de agradecer sin parar.

—Ya llegamos, es aquella casa de allá.

Habían estado subiendo un buen rato.

Un poco más adelante, adentrándose en el callejón, había una casa bastante antigua. Si uno lo decía bonito, tenía “historia”; si se era más sincero… era una casa vieja.

Aunque no era algo extraño en ese vecindario.

Todo el barrio era viejo y descuidado, y la mayoría de los vecinos eran ancianos.

—Muchas gracias a ambos. No tengo mucho que ofrecerles porque no andamos bien de dinero…….

La abuela rebuscó entre su ropa y sacó dos billetes arrugados de cinco mil won, ofreciéndoselos. El dinero venía de su chaleco, no de una cartera.

—Al menos tómense un café con esto.

—No, no, por favor. Sus palabras de agradecimiento son más que suficientes. ¿Verdad?

El gerente Hwang agitó la mano apresuradamente, como si se hubiera asustado. Aunque nunca había vendido papel para reciclaje, podía imaginar cuánto significaban esos dos billetes para la abuela.

Así que no podía aceptarlo.

El gerente Hwang miró de reojo a su compañero en busca de apoyo.

Pero Choi Seonghyeon parecía pensativo.

¿De verdad estaría considerando aceptar el dinero? Cuando en el rostro del gerente Hwang empezaba a dibujarse una expresión de ‘¿No es esto demasiado?’, Choi Seonghyeon abrió la boca con cuidado.

—…Señora, el dinero no es necesario.

Dijo con cautela.

—Pero, ¿podría permitir que le dé un masaje un rato?

—¿Un masaje… como frotarme los hombros, algo así?

La abuela ladeó la cabeza, confundida.

Recibir un masaje es bueno. Pero pedir dar un masaje a cambio… era un poco difícil de entender.

—Sí. Verá, en realidad soy masajista, y me ha costado encontrar alguien con quien practicar. Pero parece que aún me falta habilidad, porque nadie a mi alrededor quiere ser mi voluntario.

Por supuesto, era una mentira.

Choi Seonghyeon miró al gerente Hwang, pidiéndole con la mirada que siguiera la corriente, y este se encogió de hombros como si ya lo hubiera anticipado.

Al parecer, la mentira resultó creíble para la abuela, quien asintió varias veces con expresión convencida.

—Ah, ya veo… entonces claro que debo ayudar. ¿Qué tengo que hacer?

—Pues, um… ¿podría sentarse en esos escalones un momento?

La abuela se sentó sin dudarlo en los escalones de piedra, y Choi Seonghyeon se colocó detrás de ella y puso sus manos sobre sus hombros.

Luego en la espalda. Las pantorrillas. Finalmente, en los tobillos. Después de revisar brevemente sus puntos de presión, Choi Seonghyeon asintió lentamente, como si entendiera.

‘Como pensaba, no fue solo por la caída.’

No podía captar todo con un solo toque, como Kang Taehan.

Pero si se tomaba un poco más de tiempo y esfuerzo, podía imitarlo hasta cierto punto. Tras revisar el estado de la abuela, Choi Seonghyeon comenzó a masajearle los tobillos y pantorrillas. Justo la pierna en la que había estado cojeando.

—Podría dolerle un poco.

—Está bien, no te preocupes.

La abuela agitó la mano, restándole importancia.

Con la edad, el cuerpo se pone rígido y los sentidos se adormecen. Incluso en los baños públicos, hace falta meterse en el agua caliente para sentir algo, y en la clínica de medicina oriental, las agujas tienen que ser gruesas para que se sienta el efecto.

¿Un masaje? Nada del otro mundo.

O eso creía.

—Oh… ¿eh?

—¿Le duele?

—No, no duele, pero…….

Una sensación punzante comenzó en su pantorrilla y una fuerte estimulación empezó a recorrer su cuerpo.

Pero la sensación no era dolorosa.

Era refrescante y agradable. En vez de doler, le relajaba el cuerpo.

‘El estilo de Seonghyeon es parecido al del Sr. Taehan, pero diferente…’

Mientras tanto, el gerente Hwang observaba con expresión intrigada.

La abuela había estado algo desconcertada al principio, pero ahora tenía el rostro completamente relajado, como si estuviera a punto de quedarse dormida.

Era un estilo muy distinto al de Kang Taehan.

Si el estilo de Kang Taehan era más de corregir las áreas problemáticas, aunque causara algo de dolor, el de Choi Seonghyeon era más de relajar y reconfortar al paciente.

Por supuesto, sus habilidades estaban en niveles muy distintos.

De hecho, Kang Taehan podría hacerlo al estilo de Choi Seonghyeon si quisiera, pero no lo hacía porque no era tan eficiente.

Aun así, era fascinante e impresionante para el gerente Hwang ver cómo Choi Seonghyeon aplicaba lo que había aprendido de forma personal, en vez de limitarse a seguir el manual. De hecho, quizá por eso, tenía varios clientes fijos que solo querían masajes de él.

‘…Pero, ¿cuándo terminará esto?’

El problema era ese.

Este método tomaba su tiempo. Echando un vistazo a su reloj, el gerente Hwang se rascó la cabeza con una expresión incómoda.

—¿Quiere un poco de esto?

—¿Hmm? Ah… gracias.

Justo en ese momento, el nieto de la abuela, Song Junwoo, le ofreció una taza grande. Era té verde caliente.

Tras entregarle el té, el niño se acuclilló en otro escalón cercano, y el gerente Hwang se sentó a su lado. Tomó un sorbo de té caliente y dijo en voz baja:

—Eres muy maduro, ¿lo sabías?

—Eso me dicen mucho.

Song Junwoo respondió con tranquilidad, como si no fuera nada especial, y dio un sorbo lento a su cocoa. El dulce aroma de la cocoa se extendió en la noche.

⟢⟢⟢⟢⟢⟢

—Hmm…….

Song Junwoo se levantó despacio y se frotó los ojos.

Luego, apenas se puso de pie, dobló la manta en la que había estado acostado. El armario donde la guardaba era un poco alto para un niño de primaria, pero como era parte de su rutina, no le costaba mucho trabajo.

Ahora debía lavarse la cara con agua fría y revisar las botellas vacías. Si no había agua, debía ir a la fuente cerca del asilo a rellenarlas.

—…¿Eh?

Pero no encontró las botellas.

Por un momento pensó que alguien podría habérselas llevado, pero enseguida negó con la cabeza. ¿Quién vendría a una casa tan humilde a robar botellas de agua? Fue en ese momento.

—Hmm, ¿ya despertaste, Junwoo?

La abuela entró empujando un carrito, sacando una a una las botellas llenas. Al verlo, Song Junwoo le habló con tono fingidamente molesto.

—¡Abuela, te dije que yo llenaría las botellas! ¡Apenas puedes caminar bien en la mañana!

Desde su punto de vista, tenía todo el derecho a estar molesto.

La condición de las rodillas de su abuela empeoraba cada año. A veces, necesitaba un masaje en la mañana solo para poder caminar bien.

Por eso, era su rutina encargarse de los mandados matutinos y darle masajes en las rodillas cuando podía. Sin embargo…

—…¿Eh?

La abuela caminaba con paso ágil, cargando las botellas. Sí. Caminaba con ligereza. Incluso su espalda encorvada parecía haberse enderezado un poco.

—Abuela… ¿tus rodillas están bien?

—Pues no sé. Esta mañana, al despertar, sentí las rodillas muy ligeras. Y la espalda también… así que decidí salir a caminar y traer agua.

La abuela ladeó la cabeza, como sorprendida de sí misma. Al verla, Song Junwoo, que se había quedado sin palabras, no pudo evitar sonreír.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

You must Register or Login to post a comment.

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first