Doctor Jugador - Capítulo 0
No soy más que inmundicia, un asqueroso bastardo nacido de alguien más noble que cualquier otro.
Todos me miraban con desprecio, burlándose y despreciándome. Una existencia humilde, miserable y repulsiva… Así era yo.
Pero también tenía un don: el poder de curar.
La curación era el poder bendito que nos otorgaban los cielos, utilizado para aliviar el sufrimiento de los humanos enfermos o heridos. Los sanadores eran muy apreciados, independientemente de su estatus social, y vivían rodeados de lujos, venerados por todos.
Trabajé incansablemente para poder sobrevivir como hijo bastardo, para ganarme el respeto suficiente como para ser considerado alguien digno de respeto. Pero incluso como sanador, no podía escapar de mi lamentable realidad.
Mi capacidad de curación era inferior al grado F. Por mucho que me esforzara, no podía superar mi falta de talento innato. Llevaba cinco años atrapada como aprendiz de poca monta y ahora me pasaba el día realizando tareas serviles para los demás sanadores.
Totalmente inútil. Basura. Patético. Así me llamaban. Pero entonces, un día… Experimenté un milagro.
[¡Has despertado como Jugador!]
[Clase: Cirujano]
Se me concedió el conocimiento de la ciencia médica utilizada en un lugar llamado Tierra. Esa habilidad milagrosa se instaló dentro de mí, dentro de un fracaso de grado F de un curandero.