Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme - Capítulo 87

  1. Home
  2. All novels
  3. Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme
  4. Capítulo 87 - El corderito y las marmotas
Prev
Next
Novel Info

El clima de aquel día era excelente. Una suave brisa rozaba el rostro y traía consigo un ligero frescor.

Durante una de las pausas del recorrido, Jiang Yu y los demás se encontraron con un enorme rebaño de ovejas.

Jiang Yu observaba las ovejas a lo lejos mientras caminaba hacia delante cuando, de repente, sintió una fuerte resistencia contra la pantorrilla.

Bajó la cabeza con curiosidad.

Un pequeño cordero, perfectamente limpio y vestido con una pequeña prenda azul cielo, estaba empujando obstinadamente su pierna con la cabeza.

—Beeee, beeee…

El corderito mantenía todo el cuerpo inclinado hacia delante, como si estuviera empeñado en embestir. Incluso al darse cuenta de que Jiang Yu no se movía, siguió obstinadamente en la misma postura.

—¡Guau, qué corderito tan adorable! Siento que se me derrite el corazón. Bebé, ven rápido a los brazos de esta hermana.

En cuanto Li Yue vio al adorable cordero, dejó de poder caminar.

Sacó rápidamente el teléfono del bolsillo, se agachó y comenzó a tomarle fotos sin parar.

—Beeee, beeee…

¡Pum!

El corderito no se rindió.

Levantó la cabeza, movió las patas y volvió a empujar la pantorrilla de Jiang Yu.

—Pfff. Es pequeñito, pero vaya carácter tiene —dijo Yuan Yi, conquistado también por la terquedad del cordero.

—Es demasiado adorable.

Después de tomar suficientes fotografías, Li Yue apoyó las manos en las mejillas mientras contemplaba al pequeño animal.

—¡Fufu! ¡Fufu…!

Mientras todos observaban al adorable cordero, se escuchó a lo lejos la voz de una niña llamándolo.

El corderito, que seguía empujando obstinadamente la pierna de Jiang Yu, movió las orejas al escuchar aquella voz familiar.

—De verdad, lo siento mucho. Fufu les ha causado molestias.

Cuando la niña vio al cordero, aceleró el paso y corrió hacia ellos.

Miró a Jiang Yu y a los demás con expresión de disculpa, y luego levantó al pequeño animal del suelo.

—No pasa nada.

Jiang Yu negó suavemente con la cabeza.

La niña no parecía muy grande, tendría unos nueve años.

Vestía la ropa tradicional de los pastores locales y sostenía firmemente con ambos brazos al cordero, que casi alcanzaba la mitad de su tamaño. Por la naturalidad con la que lo cargaba, era evidente que lo hacía con frecuencia.

En sus brazos, el cordero dejó atrás por completo la obstinación de hacía un momento y soltó dócilmente un balido.

—Pequeña, ¿saliste tú sola a jugar con el corderito? —preguntó Li Yue con preocupación.

—No. Vine con mi papá.

La niña no se mostró tímida frente a aquel grupo de personas.

Sonrió y señaló a un hombre de mediana edad que estaba no muy lejos, rodeado por un gran número de ovejas.

—¿Todas esas ovejas son de ustedes? —preguntó Yuan Yi, sorprendido al contemplar aquella enorme extensión blanca sobre la pradera.

La niña negó suavemente con la cabeza.

Yuan Yi asintió como si lo hubiera entendido.

Tal vez algunas pertenecieran a otros familiares.

Al ver que la niña negaba, Jiang Yu recordó de repente algunos videos que había encontrado mientras navegaba por internet.

No sería que la familia de aquella niña…

—No son solo esas. Las ovejas de aquella montaña también son de mi familia.

La niña levantó una mano y señaló otro grupo de ovejas en una ladera diferente.

Allí había incluso más que las que Yuan Yi acababa de ver, solo que estaban mucho más dispersas.

Yuan Yi siguió la dirección de su dedo y aspiró bruscamente.

Los demás también quedaron completamente atónitos.

Incluso el director.

Se quedó mirando las ovejas a lo lejos e intentó contarlas como un tonto.

Imposible.

Era absolutamente imposible contarlas.

Aquella familia era, sin duda, una gran criadora de ovejas.

—Bienvenidos a la gran pradera.

Mientras todos seguían sorprendidos, el padre de la niña se acercó.

Llevaba una oveja negra de la mano.

Cuando llegó detrás de su hija, la levantó junto con el corderito y la colocó sobre el lomo de la oveja negra.

El animal parecía completamente acostumbrado a aquella acción de su dueño.

Permaneció firme e inmóvil en el mismo lugar.

La niña tampoco mostró ni el más mínimo nerviosismo después de sentarse encima.

—Gracias.

Jiang Yu inclinó ligeramente la cabeza hacia el padre de la niña a modo de saludo amistoso.

A medida que ambos grupos siguieron conversando, la niña se volvió cada vez más desenvuelta.

Volvió a colocar a Fufu sobre la hierba y comenzó a jugar con Li Yue.

Li Yue corría delante mientras Fufu y la niña la perseguían por detrás.

Justo cuando Li Yue llevaba un rato corriendo en línea recta y se preparaba para girar, de repente se encontró frente a frente con dos pequeños ojos negros como frijoles.

—¡¡¡Aaaaaah!!!

—¡¡¡Aaaaaah!!!

Dos gritos agudos sonaron al mismo tiempo.

Uno provenía de una persona.

El otro parecía pertenecer a algún animal.

—¿Qué pasó?

Wu Zheng estaba cerca, así que corrió hacia allí al escuchar los gritos.

Pero en cuanto vio la escena frente a él, abrió lentamente la boca.

—Es una marmota. Hay muchísimas marmotas por esta zona —explicó alegremente la niña mientras abrazaba al corderito.

—¿Una marmota? —preguntó Li Yue, todavía algo confundida después de recuperarse del susto.

—Sí, una marmota —explicó Jiang Yu en voz baja.

—Ah, así que esto es una marmota. Mirándola bien, la verdad es que tiene una cara bastante tontita y adorable.

En cuanto Li Yue supo qué animal era, dejó de tenerle miedo.

Mientras todos observaban a la marmota frente a ellos, la hierba a un lado se movió ligeramente.

Una segunda marmota, gorda y rechoncha, salió de debajo de la tierra.

Miró directamente a la primera, que apenas asomaba media cabeza fuera de su madriguera.

Luego salió de un salto y caminó hacia ella con aire agresivo.

La primera marmota pareció darse cuenta de que algo no iba bien.

Salió completamente de la madriguera, giró sobre sí misma y quedó frente a frente con la segunda marmota que se aproximaba de manera amenazante.

Y así, bajo las miradas de todos, las dos marmotas comenzaron directamente a empujarse entre sí.

Con sus pequeñas patas, nada largas, una empujaba a la otra y la otra devolvía el empujón.

En cuestión de segundos, ambas quedaron enfrascadas en una intensa batalla de empujones.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first