Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme - Capítulo 4
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- Capítulo 4 - ¡Hora de los chismes!
Mientras todos seguían maravillados, Jiang Yu ya había cerrado el paraguas con una fluidez impecable. Sus movimientos eran tan naturales que parecía haberlos practicado cientos de veces.
[…]
[No, espera… ¿Esto tiene sentido? ¿El pequeño carne de cañón de repente despertó su talento?]
[¿Despertó su talento? ¡Esto es pasar directamente de novato de nivel 0 a jefe final de nivel máximo!]
[¿Y el autor llama «tener aura» a la actuación de Ye Yu?]
[Fans de Ye Yu: ¡Me desperté y el cielo se había derrumbado!]
[Fans de la pareja oficial: Estamos igual. ¡A nosotros se nos derrumbó la mitad del cielo!]
—Bienvenidos a La gran fuga de los hermanos. Por favor, tomen asiento primero —dijo Yuan Yi.
Como veterano del programa, reaccionó rápidamente, comenzó a aplaudir para darles la bienvenida y les indicó a los tres que podían sentarse para conversar.
—Ah, sí, sí. Bienvenidos, bienvenidos —Tang Wenwen reaccionó al escuchar al hermano Yuan y rápidamente borró de su rostro aquella expresión un poco tonta para sustituirla por una dulce sonrisa.
—Bienvenidos —añadió Lin Qi inmediatamente después, aunque su mirada se desvió hacia Ye Yu con cierta incomodidad.
—Gracias.
Jiang Yu se sentó en una de las sillas elevadoras que el equipo del programa había preparado de antemano.
Sabía que aquella era la sección de conversación que aparecía al comienzo de cada episodio. En realidad, su función principal era promocionar las próximas series o películas de los miembros permanentes y los invitados especiales, así como conciertos u otros proyectos próximos.
Cuando quedó de espaldas a la cámara, la expresión de Ye Yu se volvió un poco rígida.
No había esperado cometer tantos errores.
Y mucho menos que Jiang Yu lo hiciera todo con tanta fluidez y perfección.
Unos minutos después, los seis quedaron frente a las cámaras.
—Profesor Ye, últimamente puede decirse que ha triunfado tanto en su carrera como en el amor. No solo tiene pendiente de estreno una gran producción de época, sino que además está en una relación. Qué envidia —dijo Yuan Yi con una expresión exageradamente envidiosa.
Ye Yu sonrió con aparente timidez.
—¿Ye Yu está saliendo con alguien? ¿Con quién? —Lin Qi fingió una expresión confundida.
—¡Yo lo sé! ¡Es el presidente Gu! ¡Todo un presidente dominante! —Tang Wenwen levantó inmediatamente la mano, impaciente por responder.
—En realidad, no es para tanto. A-Yuan y yo nos conocemos desde pequeños porque nuestros padres ya eran amigos, así que…
Ye Yu no terminó la frase, dejando deliberadamente suficiente espacio para que todos imaginaran lo que quisieran.
—¿Entonces son amigos de la infancia? —preguntó Tang Wenwen pensativamente, demostrando una vez más su talento natural para enterarse de los chismes.
Mientras todos conversaban alrededor de aquel tema, Jiang Yu no intentó intervenir.
Su atención estaba centrada en los jugos de distintos sabores que tenía delante.
La marca era el patrocinador principal del programa y se promocionaba precisamente por mantener el sabor original de la fruta, sin añadir esencias ni conservantes.
Jiang Yu observó el de uva, su favorito, y sus manos comenzaron a inquietarse.
Unos segundos después tomó una botella con decisión, desenroscó la tapa y bebió un trago.
Como era de esperar de una marca con tantos años de historia.
Sabía realmente bien.
Jiang Yu no se había dado cuenta de que una pequeña cámara estaba enfocándolo directamente.
El subdirector lo observó beber con tanto gusto que no pudo evitar tragar saliva.
¿De verdad estaba tan bueno?
¿Debería llevarse una caja cuando terminara el trabajo?
En un abrir y cerrar de ojos, Jiang Yu ya había abierto una segunda botella.
Para cuando los demás se fijaron en él, frente a Jiang Yu ya había tres botellas vacías.
—Bueno, tampoco hace falta que todos me pregunten solo a mí. Jiang Yu, si no recuerdo mal, tú también tienes novedades últimamente, ¿no?
Ye Yu sonrió suavemente y, de repente, dirigió hacia Jiang Yu una mirada cargada de malas intenciones.
La mano de Jiang Yu, que estaba llevando el jugo a sus labios, se detuvo en el aire.
Entrecerró los ojos.
Entonces recordó que, debido a la fama que tenía el dueño original de ser una simple «belleza florero», siempre estaba rodeado de rumores amorosos.
A veces bastaba con que saliera completamente cubierto para comprar un postre para que los medios dijeran que había tenido una cita.
Jiang Yu lo pensó un momento y asintió abiertamente.
—Sí. ¿Fue el presidente Gu quien te lo contó? Entonces, ¿también te dijo que mi novio es más alto que él, más guapo que él y además tiene más dinero que él?
En cuanto terminó de hablar, tanto los invitados como los miembros del equipo se quedaron completamente inmóviles.
Ye Yu estuvo a punto de perder el control de su expresión allí mismo.
Por suerte logró contenerse, aunque su rostro seguía viéndose bastante desagradable.
[Jajaja. Hay que reconocer que Ye Yu disparó al azar y terminó acertando.]
[Miren lo orgulloso que está el pequeño carne de cañón. ¡Maldición! ¡De verdad pudo presumir! (aprieta el puño)]
[Sabemos que la altura oficial del protagonista gong, Gu Yuan, es de 1,88 m. El villano es un poco más alto, así que mide al menos 1,90 m.]
[Y, además, al principio de la historia, el patrimonio familiar del villano era bastante mayor que el de la familia del protagonista gong. El problema fue la enfermedad que desarrolló después… Ay.]
¿Enfermedad?
¿El villano estaba enfermo?
Jiang Yu frunció ligeramente el ceño mientras veía pasar los comentarios.
Guardó aquella información en su mente para preguntarse sobre ello después.
El director fue el primero en reaccionar.
Empujó con fuerza al subdirector a su lado para que levantara el cartel de «continúen».
Después de ver el cartel, los años de experiencia de Yuan Yi entraron inmediatamente en acción y cambió de tema.
—Entonces, les deseo felicidad.
—¿Quién es?
Las palabras de Yuan Yi y Lin Qi salieron al mismo tiempo.
La expresión de Yuan Yi cambió.
Tang Wenwen, sentada a un lado, también abrió un poco los ojos.
¿Un accidente durante la grabación?
Jiang Yu miró instintivamente hacia Lin Qi y justo alcanzó a notar cómo este intercambiaba una rápida mirada de reojo con Ye Yu.
Jiang Yu comprendió de inmediato.
¿Estos dos acaso tenían algún tipo de acuerdo?
[Lin Qi, eh… Este tipo no tardará mucho en verse envuelto en un escándalo, ¿verdad?]
[El de arriba, ten más confianza y quita el «¿verdad?». Este tipo sale con un montón de personas al mismo tiempo. Hace tres días acompañó a una mujer rica a comprar ropa, anteayer fue a tomar el té de la tarde con una chica y anoche quedó con un chico para cenar.]
[Puaj. Qué asco de tipo.]
[¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera!]
Jiang Yu arqueó una ceja al leer los comentarios.
Vaya.
Así que este tipo era un auténtico mujeriego… bueno, mejor dicho, un completo sinvergüenza capaz de salir con cualquiera.
Después de enterarse de semejante chisme, Jiang Yu dirigió hacia Lin Qi una mirada peligrosamente significativa.
—Mi novio no pertenece a la industria, así que no es conveniente revelar su nombre. Pero, profesor Lin, parece que últimamente usted sí ha estado bastante ocupado. Creo que hace unos días me lo encontré en un centro comercial, un hotel y un restaurante… en lugares completamente distintos. Por cierto, tiene muchísimos amigos. Cada vez estaba con una persona diferente.
Con cada lugar que Jiang Yu mencionaba, la expresión de Lin Qi se endurecía un poco más.
Sus ojos, que de por sí no eran demasiado grandes, se llenaron de un miedo evidente.
Cuando todos quedaron en silencio, el director finalmente no pudo aguantar más.
Él mismo levantó un cartel indicando que debían pasar a la siguiente sección.
La segunda sección era precisamente la más agotadora físicamente: la prueba de completar misiones y registrar los distintos puntos.
Para esta parte, Jiang Yu se cambió y se puso una sencilla camiseta blanca con unos jeans azules.
El equipo del programa le cubrió los ojos con una cinta negra y lo llevó hasta un punto determinado.
¡Ding!
Con una señal, la competición comenzó oficialmente.
Jiang Yu retiró suavemente la cinta de sus ojos.
El lugar de inicio al que lo habían llevado era un mercado bullicioso, con pequeños puestos alineados a ambos lados del camino.
Primero observó la tarjeta de pistas que tenía en la mano.
En ella había dibujado un mapa donde aparecían señalados siete puntos de control.
Y uno de ellos se encontraba precisamente dentro del mercado en el que estaba.