Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme - Capítulo 224
- Home
- All novels
- Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme
- Capítulo 224 - Extra — El misterioso video (Fin de la novela)
Jiang Yu siempre había mantenido el mismo ritmo: trabajaba la mitad del mes y descansaba la otra mitad.
Ese día, como de costumbre, llevó a Fufu en brazos hasta la tumbona del balcón del primer piso para tomar el sol.
Fufu permanecía dócilmente acurrucado entre sus brazos.
Durante un rato, el ambiente fue sumamente tranquilo y acogedor.
Justo cuando Jiang Yu comenzaba a adormecerse bajo el cálido sol, el teléfono que estaba sobre la mesa a su lado vibró.
Jiang Yu lo tomó y miró con curiosidad.
Era un mensaje de la novia del asistente Li.
Novia del asistente Li: Video compartido.
Jiang Yu observó el archivo de video que le había enviado y, casi por instinto, lo abrió y pulsó el botón de descarga.
Quizá porque el video era bastante largo, la descarga avanzaba muy despacio. La barra de progreso se desplazaba poco a poco hacia la derecha.
Al verlo, Jiang Yu dejó el teléfono a un lado. Pensaba verlo cuando terminara de descargarse.
Sin darse cuenta, terminó quedándose dormido.
Cuando volvió a despertar, el cielo ya se había oscurecido. Fufu, que había estado entre sus brazos, había saltado al suelo en algún momento y se había metido en la sala.
Jiang Yu se levantó y se estiró con ganas.
Había dormido muchísimo. Calculaba que habían pasado unas tres horas.
Se dio la vuelta y entró en la sala de la villa.
Tal como esperaba, Fufu estaba en su lugar habitual para comer, devorando la comida con entusiasmo. Ese día, el chef le había preparado salmón fresco, y Fufu estaba tan concentrado comiendo que ni siquiera quería levantar la cabeza.
Solo después de dejar el plato completamente limpio se tumbó satisfecho sobre las baldosas.
Jiang Yu se acercó, se agachó a su lado y le dio un pequeño toque con el dedo en su redonda barriguita.
El vientre de Fufu estaba muy blandito y elástico.
—Miau~
Fufu no se resistió cuando Jiang Yu le tocó suavemente la barriga. Incluso se dio la vuelta por iniciativa propia para dejar que lo acariciara.
Jiang Yu le masajeó suavemente el vientre.
Justo cuando terminó y se puso de pie, Qin You regresó a casa.
Como de costumbre, llevaba en una mano una conocida caja de pastelería.
Jiang Yu recibió a Qin You con un enorme abrazo.
Qin You también lo estrechó con fuerza contra sí con un solo brazo.
Permanecieron abrazados durante bastante tiempo antes de separarse.
—¿Pastel? ¿De qué sabor compraste esta vez? —preguntó Jiang Yu con curiosidad mientras miraba la caja que Qin You llevaba en la mano.
Qin You no respondió.
Colocó la caja sobre la mesa frente al sofá y la abrió.
Solo entonces Jiang Yu descubrió que dentro no había un pastel, sino un pudín de caramelo casi del mismo tamaño que uno.
Fufu, que hasta ese momento estaba tirado en el suelo sin intención alguna de moverse, pareció percibir también el aroma del pudín de caramelo. Se incorporó ágilmente de un salto y corrió hacia la mesa con sus pequeños pasos.
—¡Miau, miau, miau~!
Humano, dale un poquito a este gatito. ¡Solo un poquito~!
Por desgracia, los gatos no podían comer pudín de caramelo, así que Jiang Yu rechazó la petición de Fufu.
Fufu se negó a rendirse y comenzó a dar vueltas alrededor de la mesa.
El pudín temblaba suavemente. Jiang Yu apenas lo rozó con una cucharita y este se estremeció un par de veces.
Tomó una pequeña porción y se la llevó a la boca.
El pudín prácticamente se deshizo en cuanto tocó su lengua, mientras el sabor del caramelo se mezclaba con el aroma de la leche y se extendía por toda su boca.
¡Estaba demasiado bueno!
Jiang Yu abrió ligeramente los ojos, sorprendido.
El pudín no era muy grande, así que apenas necesitó unas cuantas cucharadas para terminarlo.
Para la cena, el mayordomo volvió a pedirle al chef que preparara varios de los platos favoritos de ambos. Como Jiang Yu había estado tosiendo un poco últimamente, también le pidió que preparara una sopa dulce de pera con azúcar cande.
Después de cenar, Jiang Yu bebió dos pequeños tazones de sopa de pera.
Por la noche, Jiang Yu estaba tumbado boca abajo sobre la gran cama mirando su teléfono, mientras Qin You atendía en el estudio algunos asuntos de trabajo que habían surgido de improviso.
Mientras usaba el teléfono, Jiang Yu recordó de repente el video que la novia del asistente Li le había compartido aquella tarde.
A esas alturas seguramente ya habría terminado de descargarse.
Jiang Yu abrió el chat con ella y, efectivamente, allí estaba el video, completamente descargado.
No tenía miniatura.
Lleno de curiosidad, Jiang Yu lo abrió.
Sin embargo, en el mismo instante en que comenzó a reproducirse, del teléfono surgieron de repente unos sonidos bastante indescriptibles.
Jiang Yu se sobresaltó tanto que casi lanzó el teléfono por los aires. Presa del pánico, buscó a toda prisa el botón para bajar el volumen.
Pero quizá precisamente por estar demasiado nervioso, se equivocó.
En lugar de pulsar el botón para bajar el volumen, presionó el de subirlo.
Los sonidos se propagaron instantáneamente por todo el dormitorio.
Y justo en ese momento, Qin You abrió la puerta.
Jiang Yu se quedó mirando atónito a Qin You, que estaba parado en la entrada.
¡OMG!
Jiang Yu agarró rápidamente el teléfono que estaba sobre la cama y lo apagó por completo.
El dormitorio finalmente quedó sumido en un silencio absoluto.
La mirada de Qin You permaneció fija en Jiang Yu.
Jiang Yu comenzó a ponerse nervioso bajo aquella mirada y trató de explicarse:
—Espera, déjame explicarte. Este video no es mío, fue el asistente Li…
Antes de que Jiang Yu pudiera terminar la frase, Qin You ya lo había derribado sobre la cama.
—No importa. Podemos aprender juntos.
Qin You tomó el teléfono de Jiang Yu.
—¿Qué?
Jiang Yu comenzó a sospechar que había escuchado mal.
—Aprendamos juntos.
La pantalla del teléfono volvió a iluminarse.
Cuando Jiang Yu vio la duración total del video, sintió que el mundo se le venía encima.
¡Dios santo!
¡¡¡¿Qué clase de video duraba más de tres horas?!!!
Qin You, siempre tan aplicado, ya había comenzado a poner en práctica lo aprendido.
Ante la intensa ofensiva de Qin You, Jiang Yu fue cediendo poco a poco.
Jiang Yu no supo en qué momento perdió el conocimiento.
¡Lo único que sabía era que jamás volvería a descargar un video sin saber qué contenía!