Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme - Capítulo 157
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- Capítulo 157 - Felicitaciones de todas partes
En el instante en que Jiang Yu publicó las fotos, Qin You recibió una notificación de su cuenta marcada como favorita.
Qin You abrió la publicación y fue el primero en darle «Me gusta».
Para cuando terminó de hacerlo, la sección de comentarios ya estaba animadísima.
【¡Primera fila, primera fila!】
【¿Hoy es el cumpleaños del esposo? ¡Feliz cumpleaños, esposo! 🎂】
【Los del pastel son Yu-bebé, el esposo y Fufu, ¿verdad? Una familia perfecta de tres. ¡Esto es demasiado dulce! (Fan de la pareja completamente satisfecha)】
【Esperen, ¿el esposo es así de rápido? Le dio «Me gusta» enseguida. ¿No me digan que tiene activadas las notificaciones especiales para nuestro Yu-bebé? (Risa disimulada)】
【Esposo: vigilando en secreto la cuenta de mi amor…】
【¡Aaaaaah! ¡El esposo de verdad está perdidamente enamorado!】
【¡Me estoy volviendo loca con esta pareja! ¡Sabía que mi pareja favorita era la más dulce de todas!】
Qin You leyó los comentarios y dio «Me gusta» a la mayoría de los que les deseaban cosas buenas a él y a Jiang Yu.
【¡El esposo le dio «Me gusta» a mi comentario!】
【¡Al mío también! (Emocionada)】
【Perfecto. A partir de ahora podré presumir de que el hombre más rico del país le dio «Me gusta» a uno de mis comentarios. (Sumamente orgullosa)】
El equipo de producción del programa de variedades y las marcas que colaboraban con Jiang Yu no tardaron en llegar al enterarse. Ninguno estaba dispuesto a dejar pasar semejante ola de popularidad.
【Cuenta oficial de Viajemos felices juntos: ¡Todo el equipo de producción y sus integrantes le desean un feliz cumpleaños al presidente Qin!】
【Cuenta oficial de la marca de jugos: ¡Feliz cumpleaños, presidente Qin! A partir de ahora, nosotros nos encargaremos de todos los jugos del presidente Qin y Yu-bebé.】
【Cuenta oficial de Perfumes Muse: Presidente Qin, feliz cumpleaños. Su regalo ya está en camino por mensajería.】
【Cuenta oficial de Joyería WY: ¡Feliz cumpleaños, presidente Qin! Los diseñadores de nuestra sede han creado especialmente para ustedes un par de collares de pareja. No olviden recibirlos. ❤️】
Jiang Yu vio enseguida los comentarios de las marcas y del equipo del programa, y respondió seriamente a cada uno con un «gracias».
Justo cuando terminó de responder y se disponía a seguir leyendo los comentarios de sus fans, vio una conocida cuenta con un nombre compuesto por caracteres incomprensibles.
El dedo de Jiang Yu se detuvo sobre el avatar.
¿Esto contaba como que Qin You estaba holgazaneando durante el horario laboral?
Al pensarlo, Jiang Yu volvió a sentir ganas de molestarlo un poco. Hizo una captura de pantalla de los comentarios a los que Qin You había dado «Me gusta», abrió su conversación privada y se la envió.
Jiang Yu: [Imagen]
Jiang Yu: El presidente Qin resulta que holgazanea durante el horario laboral.
Jiang Yu: [Sticker de Fufu asomando la cabeza]
Cuando Qin You vio el mensaje, todavía no había terminado de guardar el teléfono.
Al leerlo, no pudo evitar soltar una pequeña risa. Abrió el teclado y respondió con un simple «Mm».
Jiang Yu contestó prácticamente al instante.
Jiang Yu: ¿¡Mm!?
Qin You: La pastelería sacó varios pasteles nuevos de temporada. ¿Cuál quieres comer hoy?
Qin You: [Fotos de pasteles: caqui, castaña, osmanto, granada e higo]
Al ver todos aquellos pasteles de aspecto delicioso, Jiang Yu olvidó inmediatamente el asunto anterior.
¡Deliciosos pastelitos, allá voy!
Dudó durante muchísimo tiempo.
A decir verdad, quería probar todos y cada uno de los pasteles de las fotografías. Sin embargo, sabía que Qin You jamás aceptaría que comiera tantos de una sola vez, así que no tuvo más remedio que, con todo el dolor de su corazón, elegir el que más se le antojaba.
No importaba, no importaba.
El otoño apenas acababa de comenzar.
Más adelante podría probarlos uno por uno.
Mientras se consolaba de esa manera, Jiang Yu tomó el teléfono y respondió.
Jiang Yu: ¡El de higo!
Qin You: Bien.
Después de terminar de hablar con Jiang Yu, Qin You retomó el trabajo.
Ese día no tenía demasiadas cosas pendientes y su eficiencia era muy alta, así que poco después de las tres de la tarde ya había terminado de revisar y firmar todos los documentos.
Esta vez, Qin You no buscó más trabajo para continuar.
Se levantó, tomó las llaves del auto que estaban sobre el escritorio y salió de la oficina. Caminó hasta el puesto del asistente Li.
—Presidente Qin, ¿necesita algo? —preguntó inmediatamente el asistente Li, poniéndose de pie al verlo.
—Avísales a todos los empleados que, si ya terminaron el trabajo que tienen entre manos, pueden salir temprano hoy —dijo Qin You después de pensarlo un momento.
—¿Sa… salir temprano?
El asistente Li llegó a preguntarse si sus oídos acababan de fallarle.
De lo contrario, ¿cómo era posible que hubiera escuchado a su jefe ordenarle que avisara a los empleados que podían salir antes?
—Mm.
Qin You asintió tranquilamente, confirmándole que no había escuchado mal.
—Entendido, presidente Qin. Estoy seguro de que todos los empleados estarán encantados cuando reciban la noticia.
Al asistente Li ya le estaba costando impedir que la alegría se reflejara en su rostro.
¡Salir temprano!
¡Qué palabras tan maravillosas!
—Mm.
Después de dejarle las instrucciones restantes, Qin You entró al ascensor.
Bajó hasta el primer piso y, al salir, se cruzó con varios empleados. Más tarde, al llegar al estacionamiento subterráneo para recoger el auto, se encontró con algunos equipos que regresaban de realizar trabajo fuera de la oficina.
Por casualidad, entre ellos estaban dos de los empleados que habían participado aquella mañana en la conversación del grupo.
Ambos observaron cómo su gran jefe presionaba el botón de la llave roja que sostenía en la mano.
En el mismo instante…
Las luces del espectacular deportivo rojo estacionado no muy lejos se encendieron.
Qin You abrió la puerta y entró.
El deportivo rojo arrancó lentamente frente a todos ellos. El rugido de su potente motor resonó en sus oídos y, al segundo siguiente, el vehículo abandonó el estacionamiento subterráneo.
¡¡¡…!!!
Solo después de que el auto rojo desapareciera por completo, los dos hombres giraron lentamente la cabeza y se miraron.
Ambos encontraron en los ojos del otro una conmoción indescriptible.
Necesitaron unos instantes para procesar aquella información.
Después sacaron apresuradamente sus teléfonos, escribieron varios signos de exclamación con fuerza y pulsaron enviar.
Grupo de empleados (versión sin el jefe)
Empleado C: ¡¡¡!!!
Empleado D: ¡¡¡!!!
Empleado A: ¿Eh? ¿Qué pasó? ¿Se enteraron de algún chisme enorme mientras estaban fuera?
Empleado C: Creo que ya sabemos quién es el dueño del deportivo rojo que fotografiaste esta mañana.
Empleado A: ¡¿Qué?! ¡Entonces díganlo de una vez! Tengo muchísima curiosidad. Hasta estuve pensando en eso mientras almorzaba.
Empleado B: +1. Yo también quiero saberlo. ¿Quién es? ¿Quién lo tenía tan bien escondido?
Empleado D: Es el presidente Qin.
En cuanto apareció aquel mensaje, el grupo quedó completamente en silencio.
Nadie escribió nada durante un largo rato.
Solo cinco minutos después alguien se atrevió a reaparecer, todavía sin poder creerlo.
Empleado F: No, espera, hermano. ¿Seguro que no confundiste a la persona? ¿Los autos de nuestro jefe no son todos negros?
Empleado B: Exacto. Llevo ocho años trabajando aquí y jamás he visto al jefe conducir un auto que no sea negro.
Empleado C: Completamente seguro. Los dos vimos claramente al presidente Qin en persona. Es imposible que nos hayamos equivocado.
Empleado E: Creo que están diciendo la verdad. Acabo de cruzarme con el presidente Qin en el primer piso y llevaba una llave roja en la mano.
Empleado E: Acabo de compararla. Esa llave es prácticamente idéntica a la que aparecía en la foto que enviaron esta mañana.
Durante un momento, todos en el grupo solo pudieron expresar su conmoción.
¡Ellos siempre habían creído que a su jefe simplemente le encantaba el color negro!
El asistente Li observó silenciosamente toda la conversación del grupo.
Después, fingiendo absoluta casualidad, envió un mensaje.
Asistente Li: El deportivo rojo es el regalo de cumpleaños que el señor Jiang le dio al presidente Qin. Además, el presidente Qin acaba de avisar que todos los empleados que hayan terminado su trabajo pendiente pueden salir temprano hoy.
Las palabras del asistente Li cayeron en el grupo como una bomba.
Los empleados estallaron inmediatamente en vítores.
Los mensajes deseándole feliz cumpleaños al jefe y agradeciéndole al señor Jiang comenzaron a aparecer a una velocidad vertiginosa.
En cuestión de instantes, el chat superó las 99+ notificaciones.
Mientras tanto, en la propiedad, Jiang Yu estaba intentando hacer que Fufu hiciera un poco de ejercicio con una varita para gatos.
Fufu permanecía tumbado en el suelo sin moverse.
Todo su cuerpo estaba tan extendido que parecía una tortita de gato.
Solo cuando Jiang Yu movía las plumas de la varita justo delante de su cara, Fufu se dignaba a levantar una patita y darles un pequeño golpe.
El resto del tiempo permanecía completamente inmóvil, limitándose a seguir el juguete de izquierda a derecha con los ojos.
—Miauuu…
Fufu se giró perezosamente y mostró su suave barriguita.
Jiang Yu no pudo evitar reír al verlo.
Durante los últimos días, Fufu había estado engordando a una velocidad perceptible a simple vista.
Incluso el mayordomo comentaba de vez en cuando, cuando lo cargaba, que parecía estar sosteniendo una pequeña bolita de carne.
Fue precisamente en ese momento cuando Qin You regresó.
Abrió la puerta de la villa llevando una caja de pastel en la mano.
Al verlo en la entrada, un destello de sorpresa atravesó los ojos de Jiang Yu.
Parecía que todavía faltaba bastante para la hora habitual a la que Qin You salía del trabajo, ¿no?
En la sala, el mayordomo y la señora Wang mostraron exactamente la misma sorpresa.
Después de todo, todavía faltaban dos horas enteras para la hora a la que el joven amo solía regresar.
—¡Miauuu!
En cuanto Fufu percibió en el aire el familiar aroma del pastel, se levantó de un salto.
Sus movimientos fueron tan ágiles que no quedaba ni rastro del gatito perezoso que, apenas unos segundos antes, se negaba incluso a moverse.