Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme - Capítulo 101

  1. Home
  2. All novels
  3. Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme
  4. Capítulo 101 - Adorables animalitos
Prev
Next
Novel Info

A partir de ahí, las revisiones médicas comenzaron a avanzar mucho más rápido y pronto llegó el turno de Lanlan, el pequeño panda que Jiang Yu sostenía en brazos.

Jiang Yu llevó a Lanlan ante el veterinario encargado del chequeo. Lanlan pareció darse cuenta de que algo no iba bien y se quedó completamente inmóvil, mirando fijamente al veterinario con sus dos ojitos redondos.

—Buen chico, Lanlan. Primero vamos a medir tu altura y tu peso.

El veterinario tomó una cinta métrica flexible y midió primero la altura de Lanlan. Después lo colocó sobre la báscula para pesarlo.

Anotó ambos valores, que se encontraban dentro de los parámetros saludables, en la ficha médica de Lanlan. A continuación, comenzó a realizarle una palpación general, comprobando principalmente si había algún problema en sus extremidades, piel o articulaciones.

Lanlan empezó a molestarse de tanto manoseo e instintivamente intentó escapar, pero antes de que pudiera siquiera incorporarse por completo, el veterinario volvió a atraparlo entre sus brazos.

—Ying, ying, ying…

Lanlan dejó escapar varios sonidos de protesta y comenzó a agitar desordenadamente sus pequeñas patas.

Jiang Yu ya estaba preparado. Sacó la manzana dulce que había llevado de antemano y se la ofreció.

Lanlan recibió la manzana con ambas patas e inmediatamente dejó de protestar para concentrarse por completo en comérsela.

Después de terminar la palpación general, el veterinario examinó sus ojos, nariz, oídos y boca. Tras comprobar que todo estaba en perfecto estado, pasó a auscultarle el corazón y los pulmones.

Con el estetoscopio, escuchó cuidadosamente su frecuencia cardíaca y los sonidos respiratorios de sus pulmones.

Lanlan permaneció sentado obedientemente en brazos de Jiang Yu mientras mordisqueaba su manzana y cooperaba con el examen.

Una vez completadas todas aquellas revisiones, llegó el último procedimiento del chequeo médico:

la extracción de sangre.

El veterinario sujetó suavemente una de las pequeñas patas de Lanlan.

Como si hubiera percibido que algo malo se acercaba, Lanlan comenzó nuevamente a gemir.

—Ying, ying…

Jiang Yu extendió una mano y le cubrió los ojos.

El veterinario tenía mucha experiencia y actuó con rapidez, por lo que terminó de extraerle la sangre en muy poco tiempo.

Mientras lo sostenía, Jiang Yu percibió claramente cómo el pequeño cuerpo de Lanlan temblaba ligeramente en el instante en que entró la aguja.

—Ya está, ya está. Lanlan se ganó como recompensa un trocito de manzana dulce.

Jiang Yu levantó a Lanlan en brazos y le dio una rebanada de manzana como premio.

En cuanto probó la manzana, Lanlan recuperó inmediatamente el buen humor.

Una vez terminado el chequeo, Lanlan tenía que volver a cumplir con sus obligaciones como «estrella femenina».

Jiang Yu lo llevó al recinto exterior y le preparó una buena cantidad de brotes tiernos de bambú, además de unos nutritivos wotou elaborados especialmente por el nutricionista.

Después de la revisión médica, Lanlan también parecía tener bastante hambre. Se sentó allí mismo, tomó un brote de bambú y comenzó a mordisquearlo.

La grabación del lado de Jiang Yu avanzaba sin contratiempos.

Sin embargo, los demás grupos no estaban teniendo tanta suerte.

En el recinto vecino de los koalas, Wu Zheng permanecía de pie como un árbol alto y robusto.

Sobre uno de sus brazos descansaba tranquilamente un koala regordete, completamente inmóvil.

Con ayuda del cuidador, Wu Zheng intentó colocarlo sobre un árbol, pero el koala que tenía en el brazo parecía no sentir el menor interés por él. Ni siquiera levantó una de sus pequeñas patas y simplemente volvió la cabeza en señal de rechazo.

Era la primera vez que el cuidador se encontraba con una situación así.

Probó varios métodos, pero nada cambió.

El koala incluso cerró directamente los ojos.

Wu Zheng quedó completamente conquistado por su ternura y, sin la menor queja, permaneció junto al árbol haciéndole compañía en silencio.

En el aviario de los loros, Ye Yu estaba alimentándolos como de costumbre.

Justo cuando terminó de llenar el recipiente con comida y cambiarles el agua, un loro aterrizó repentinamente sobre su hombro.

En cuanto sintió aquel peso, todo el cuerpo de Ye Yu se puso rígido.

La sonrisa de su rostro se volvió bastante forzada.

—¡Hoooola! ¡Hoooola a todos!

El loro extendió sus grandes alas y gritó con entusiasmo.

Su potente voz atrajo inmediatamente a numerosos visitantes. Entre ellos había jóvenes, niños pequeños y padres de familia.

—¡Bellezas! ¡Guapos! ¡Vengan a verme!

El loro se acomodó las plumas y continuó gritando.

Los visitantes de alrededor estallaron en risas y no pudieron evitar levantar sus teléfonos para grabarlo.

El cuidador del loro pareció darse cuenta de que Ye Yu tenía miedo y extendió voluntariamente un brazo para recibirlo.

El loro se posó sobre su brazo y comenzó a avanzar poco a poco hacia arriba hasta llegar finalmente a su hombro.

Después bajó la cabeza y frotó cariñosamente el rostro contra la mejilla del cuidador.

En el recinto de las serpientes, después de pasar todo el día anterior con la pitón dorada, Yuan Yi ya había perdido por completo el miedo que le tenía.

En ese momento se preparaba para llevarla a pesar.

Yuan Yi se colocó la cabeza de la pitón alrededor del cuello y utilizó ambos brazos para sostener el resto de su cuerpo.

Tuvo que hacer fuerza con las dos manos al mismo tiempo para conseguir levantarla por completo.

Después colocó cuidadosamente a la pitón dorada dentro del contenedor blanco de la báscula.

Los números comenzaron a cambiar frenéticamente hasta detenerse finalmente en:

56,2 jin.

Eso significaba que la pitón dorada que tenía delante pesaba casi treinta kilos.

Después de pesarla, Yuan Yi tuvo que llevársela para que comenzara su jornada frente a los visitantes.

Yuan Yi estaba convencido de que a los cuidadores de la pitón dorada jamás les faltaba ejercicio.

Durante las horas de exhibición tenían que levantarla constantemente.

¡Aquello prácticamente equivalía a entrenar con pesas!

No sabía si era su imaginación, pero Yuan Yi tenía la sensación de que, cuando terminara la grabación de este episodio, podría darle una buena sorpresa a su representante.

En el recinto de los capibaras, Li Yue estaba encargada de Yuanyuan, una madre primeriza que acababa de tener tres crías.

Yuanyuan era una capibara extremadamente despreocupada y dominante.

Y eso se manifestaba principalmente en una cosa:

no consentía en absoluto a sus hijos.

Por ejemplo, cuando Yuanyuan tomaba el sol, si sus tres crías armaban demasiado alboroto a su alrededor, simplemente las empujaba a todas para quitárselas de encima.

Ese día, como de costumbre, Yuanyuan llevó a sus tres pequeños a nadar.

Primero hizo que las tres crías entraran al agua.

Sin embargo, una de ellas se negaba a soltar la zanahoria que sostenía entre sus patas.

Li Yue observaba desde un lado, cada vez más ansiosa.

Yuanyuan, en cambio, se limitó a mirar una vez a aquella cría.

Y acto seguido, sin volver la cabeza, se alejó nadando con las otras dos.

Li Yue:

—¿¿¿???

Cuando Li Yue se dio cuenta de que Yuanyuan realmente se marchaba, tomó rápidamente a la pequeña cría en brazos y comenzó a correr tras ella mientras gritaba.

Pero Yuanyuan no se detuvo ni una sola vez.

Ni siquiera volvió la cabeza.

De hecho, comenzó a nadar todavía más rápido con las otras dos crías.

Li Yue ya no supo qué hacer.

Dejó de perseguirla y bajó la mirada hacia el pequeño capibara que sostenía entre sus brazos.

La cría seguía comiéndose tranquilamente su zanahoria con absoluta concentración.

Li Yue la miró con impotencia.

¿Todavía sigues comiendo? Tu madre te abandonó. ¿Lo sabes?

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first