¡Después de transmigrar, me niego a ser carne de cañón! - Capítulo 1
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- Capítulo 1 - El genio que arruina los promedios
—Mu Chen volvió a ocupar el primer puesto. Parece que este año también conseguirá la beca nacional —comentó un estudiante en la biblioteca con cierta envidia.
—Escuché que hace unos días ganó el primer premio en el Concurso Nacional de Matemáticas.
—Eso no es nada. También obtuvo el primer premio en el Concurso Internacional de Modelado Interdisciplinario para Estudiantes Universitarios.
—Escuché que también domina la informática y que ganó el Premio Turing, que es un galardón muy prestigioso.
—También escuché que ha solicitado patentes para tres inventos.
—¿Por qué tiene que ser un genio?
—Tampoco es para tanto. No es más que un ratón de biblioteca. Apuesto a que ni siquiera sabe pelar un huevo. Solo es bueno para los exámenes. Ya conocerá las dificultades de la vida cuando se gradúe.
—Puede que te equivoques. Escuché que Mu Chen cocina muy bien.
—¡Imposible! ¿También sabe cocinar? ¿Acaso no debería dedicar todo su tiempo a estudiar?
—¡Pues no! Su compañero de habitación me contó que a ese tipo le encanta leer novelas y que pasa muchísimo tiempo haciéndolo.
—Es difícil imaginar cómo consigue sacar tan buenas calificaciones cuando dedica tanto tiempo a leer novelas.
—¡Un genio así no debería existir! ¡Apuesto a que algún día le caerá un rayo!
—Estoy de acuerdo. Su existencia desafía las leyes de la naturaleza. ¡Debería caerle un rayo y reducirlo a cenizas!
……
Mu Chen permanecía acostado en la cama, mirando el techo en silencio. Un momento antes estaba leyendo una novela en su dormitorio y, al siguiente, le había caído un rayo.
Una avalancha de recuerdos desconocidos irrumpió en su mente, revelándole que había transmigrado a otro mundo.
La desgracia había caído sobre él sin previo aviso. Mu Chen no tenía la menor idea de qué había hecho mal ni por qué un rayo lo había enviado a aquel lugar.
—Joven amo, joven amo, ¿ya despertó? —preguntó un sirviente al entrar en la habitación.
—Qi Si, sal de aquí. Déjame solo.
—Joven amo, hoy habrá un combate en la Arena de Combate en el que participará un Rey Lobo de Tres Ojos. ¿Le gustaría ir a verlo?
—¡Fuera! —gritó Mu Chen.
Qi Si miró varias veces a Mu Chen antes de darse la vuelta y marcharse.
—…
—Hasta Qi Si fue echado de la habitación. Y eso que es el sirviente favorito del joven amo.
—Parece que el joven amo está muy disgustado por lo ocurrido con el joven amo Zhuang Yu. Ahora ni siquiera le interesa la Arena de Combate.
—Es la primera vez que se enamora tanto de alguien, pero lo rechazaron de una manera tan cruel. ¡Pobrecito!
—Hay muchos peces en el mar. Parece que Zhuang Yu es muy difícil de conquistar. Será mejor que se rinda.
—Así es. Zhuang Yu es hermoso, pero, aparte de eso, no tiene nada de especial.
……
Mu Chen suspiró mientras escuchaba la conversación entre los dos sirvientes.
Después de transmigrar, Mu Chen había absorbido el poder del alma del propietario original de aquel cuerpo. Como resultado, su capacidad auditiva había aumentado repentinamente varias veces, por lo que pudo escuchar cada palabra que intercambiaron los sirvientes.
Mu Chen se sentía profundamente desdichado porque no solo había transmigrado, sino que, además, había terminado dentro de la novela que estaba leyendo.
Aquella novela narraba la historia del crecimiento de un joven de apariencia inocente que desempeñaba el papel pasivo en sus relaciones. Había nacido en una familia común, pero era extraordinariamente apuesto y poseía una inocencia que atraía a numerosos hombres, quienes estaban dispuestos a hacer cualquier cosa por él.
Esos hombres solo tenían dos posibles destinos. Aquellos que poseían cualidades excepcionales eran aceptados por el protagonista pasivo, mientras que los que no eran lo suficientemente buenos terminaban convertidos en carne de cañón.
Por desgracia, el personaje en el que Mu Chen había transmigrado era un ejemplo perfecto de carne de cañón, pues se trataba de un libertino ignorante e incompetente que había pasado toda su vida dependiendo de la riqueza de su familia.