Después de que el Emperador del Cine codiciara al hermoso carne de cañón - Capítulo 22
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- Capítulo 22 - Collar de diamantes
Yu Zhifu se apartó con mucho tacto. Gu Fanzhou, en cambio, sujetó con firmeza el brazo de Xian Sui, como si estuviera decidido a obligarlo a concentrar toda su atención en él.
—Xian Sui, esto es trabajo.
—Solo lo que hablamos en el set cuenta como trabajo. Fuera de allí es mi tiempo personal.
Xian Sui no tuvo más remedio que mostrarse firme, pero apenas terminó de hablar se arrepintió inexplicablemente.
—Lo siento, hermano Gu.
—Entonces, para ti, ¿todo este tiempo también he estado invadiendo tu tiempo personal?
—No quise decir eso. Sé que el hermano Gu ha estado ayudándome…
—Simplemente ya no me necesitas.
Gu Fanzhou soltó fríamente el brazo de Xian Sui.
—Entonces procura que no tenga que verte fuera del set.
Era la tercera vez que Xian Sui hacía enfadar a Gu Fanzhou. Probablemente ya no había forma de arreglarlo, así que solo pudo abandonar el set con el ánimo por los suelos.
Tampoco quería comportarse de aquella manera.
Simplemente no quería convertirse en un obstáculo entre Gu Fanzhou y Cheng Lian.
A cierta distancia, el asistente no alcanzaba a escuchar claramente lo que decían, pero por la situación podía adivinar que estaban discutiendo.
—Hermano Xian Sui, si terminamos así con el Emperador del Cine y además con uno de los inversionistas… ¿no nos van a vetar de la industria?
Xian Sui:
—…
……
Todo el cuerpo de Gu Fanzhou comenzó a desprender un aura que disuadía a cualquiera de acercarse. La única que se atrevió a hacerlo fue Yu Zhifu, quien le dio unas suaves palmadas en el hombro.
—Ahora sí es un buen momento para ir a Mist a tomar algo.
—Conduce.
Sin darle oportunidad de discutir, Gu Fanzhou siguió a Yu Zhifu hasta el estacionamiento y se sentó directamente en el asiento del copiloto.
Yu Zhifu condujo hasta Mist.
Como de costumbre, en el bar sonaba una relajante música de fondo. En aquella zona del centro de Lingshu, era uno de los pocos bares que conservaban un ambiente relativamente tranquilo.
Gu Fanzhou pidió despreocupadamente un cóctel de alta graduación y al instante siguiente deslizó la carta hacia Yu Zhifu.
Ella sonrió con impotencia.
—Nunca imaginé que sería capaz de soportar ese mal carácter tuyo.
—A ti nunca te he dicho nada desagradable.
Gu Fanzhou ni siquiera se molestó en mirarla.
—¿Sabes que ahora mismo tienes una expresión espantosa?
Yu Zhifu dejó escapar un suspiro casi imperceptible.
—Olvídalo. Esta vez vine porque quiero hablar de ti.
—Estoy perfectamente. No necesito que me consueles.
Gu Fanzhou levantó su copa y bebió un sorbo.
Yu Zhifu realmente no sabía qué hacer con aquel amigo suyo, así que decidió ir directamente al asunto y obligarlo a enfrentarlo.
—Si tú y Xian Sui siguen así, las próximas escenas van a ser muy difíciles de rodar.
—Deberías preguntarle a Xian Sui qué está pensando.
—¿Y tú qué estás pensando?
Yu Zhifu tocó la copa de Gu Fanzhou con la punta de un dedo.
—¿Todavía no puedes enfrentarte a aquello?
—¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?
Los movimientos de Gu Fanzhou se detuvieron ligeramente.
—Te preocupa el hecho de no sentir nada por las mujeres. Por eso nunca le has dicho a Xian Sui lo que realmente sientes.
Gu Fanzhou apartó la copa con fuerza.
—Basta.
Durante su adolescencia, Gu Fanzhou había recibido una carta de amor que alguien había enviado a la villa.
La había escrito un compañero de su clase.
Era la primera vez que Gu Fanzhou experimentaba una sensación tan extraña.
Había oído hablar de aquel muchacho: era alguien tan sobresaliente que incluso podía compararse con él. Gu Fanzhou había llegado a sentir el impulso de responderle.
Sin embargo, su padre encontró la carta.
Antes de que Gu Fanzhou pudiera siquiera comenzar a escribir una respuesta, su padre rompió la carta delante de él.
—¿No te basta con ser hombre? ¿Todavía quieres buscarte a otro hombre para tener una relación? Eres más despreciable de lo que imaginaba.
A Gu Fanzhou le resultaba imposible comprender qué clase de padre podía hablarle así a su propio hijo.
¿Solo porque alguna vez se había opuesto a que su madrastra entrara en la familia?
—No te preocupes. Antes elegiría a un perro que salir con un hombre.
Gu Fanzhou se marchó sin siquiera mirar atrás.
Yu Zhifu guardó silencio durante bastante tiempo, pero finalmente se arriesgó a enfurecerlo y preguntó:
—¿Todavía estás intentando llevarle la contraria a tu padre?
—No soy tan infantil. Ya somos enemigos.
Yu Zhifu también había escuchado bastantes rumores sobre los asuntos familiares de Gu Fanzhou y conocía más o menos la situación.
—Tu padre ciertamente no merece que nadie hable bien de él.
Entonces cambió de tema.
—Reservé una sala de karaoke. Le avisaré a Xian Sui que tiene que ir sin falta. Tú también. El lugar pertenece a alguien de la industria, así que es seguro.
Gu Fanzhou parecía a punto de hacer pedazos la copa que tenía delante.
Yu Zhifu iba a pedirle que se calmara cuando reparó en que la mano izquierda de Gu Fanzhou temblaba continuamente a una frecuencia anormal.
—Fanzhou…
Yu Zhifu extendió una mano con intención de sujetársela.
—Tu mano…
—No es nada.
Gu Fanzhou tomó la copa con la mano derecha, se bebió todo el cóctel de un trago y abandonó Mist apresuradamente.
……
Xian Sui recibió una invitación de Yu Zhifu para ir a relajarse a una sala de karaoke cerca del centro de Lingshu. Todos los gastos correrían por cuenta de la compañía.
No tenía demasiado interés en cantar. Si el mensaje de Yu Zhifu no hubiera sido tan firme al exigirle que asistiera, probablemente habría rechazado la invitación.
El frío de comienzos de primavera había quedado muy atrás y ahora estaban en plena temporada de calor.
Xian Sui llevaba una camiseta de algodón debajo de una sudadera ligera, suficiente para caminar cómodamente bajo la fresca brisa de una noche de verano.
Tomó el metro por su cuenta hasta el centro y finalmente subió al establecimiento, buscando el número de sala que Yu Zhifu le había enviado por WeChat.
Yu Zhifu estaba sentada en un extremo de la habitación. Junto a ella se encontraba Gu Fanzhou, que parecía bastante relajado. Frente a ellos estaba Meng Qiao y, a su lado, un hombre desconocido al que Xian Sui nunca había visto.
Al percibir que se abría la puerta, Gu Fanzhou volvió la cabeza por reflejo y miró a Xian Sui, que todavía permanecía inmóvil junto a la entrada.
Después apartó la mirada como si nada hubiera sucedido.
—Ven.
Gu Fanzhou colocó frente al asiento vacío a su lado un vaso de jugo de naranja que había pedido quién sabía cuándo.
Xian Sui saludó uno por uno a todos los presentes antes de sentarse frente al jugo.
Gu Fanzhou le presentó al desconocido sentado junto a Meng Qiao.
Se llamaba Shi Qianyue y era uno de los directores más reconocidos de la industria en ese momento. Era amigo de Meng Qiao y, aquella vez, había acudido expresamente por invitación de Gu Fanzhou para conocer a Xian Sui.
—El profesor Meng está trabajando últimamente en Sin rastro de las flores de durazno y ha compartido escenas contigo. Me dijo que eres un actor nuevo con mucho potencial.
Shi Qianyue sonrió y extendió una mano hacia Xian Sui.
—Y si hasta el Emperador del Cine Gu te recomienda, con mayor razón tenía que venir a conocerte.
Xian Sui estrechó su mano.
—Todavía soy un novato. Tengo muchísimo que aprender del hermano Gu y del profesor Meng.
Shi Qianyue se mostró muy amable con el joven actor.
Le comentó brevemente que dentro de poco planeaba rodar una película cuya temática involucraba tanto la ciudad como el campo. El protagonista sería precisamente un muchacho joven del estilo de Xian Sui y, si los planes no cambiaban, llegado el momento lo invitaría a una audición.
Xian Sui se apresuró a agradecerle que lo tuviera en consideración.
La conversación posterior fue mucho más cotidiana.
Como Xian Sui no conocía demasiado a Shi Qianyue, no se atrevió a entrometerse y se limitó a beber el jugo de naranja que tenía delante.
Quizá había bebido demasiado, porque al poco rato se levantó.
—Disculpen, voy al baño.
El baño estaba justo afuera de la sala, a mano derecha.
Xian Sui terminó lo que tenía que hacer y estaba frente al lavabo. Sin embargo, antes de que pudiera salir, Gu Fanzhou apareció repentinamente frente a él y cerró la puerta con seguro.
Después de lo desagradable que había sido su discusión anterior en el set, quedarse a solas con Gu Fanzhou resultaba inevitablemente incómodo.
Gu Fanzhou continuó acercándose.
Xian Sui, en cambio, dio inconscientemente varios pasos hacia un lado, como si estuviera evitando deliberadamente su proximidad.
—Hermano Gu, podría venir alguien. No está bien que hagamos esto.
Gu Fanzhou evidentemente no prestó atención a sus palabras.
—¿Te interesa la nueva película del director Shi?
Por muy lento que fuera Xian Sui, podía darse cuenta de que Gu Fanzhou había sido quien había establecido aquel contacto con Shi Qianyue.
Vaciló unos instantes antes de asentir rígidamente.
—Sí, pero… hermano Gu, no necesitas ayudarme tanto.
—Así que sabes que te estoy ayudando.
A Gu Fanzhou no pareció gustarle demasiado aquella reacción.
—Encajas con lo que el director Shi busca para el personaje y tienes la capacidad necesaria. Por eso te recomendé. Pero solo conseguí una oportunidad para audicionar. Que obtengas el papel o no dependerá de ti.
—Eso ya es muchísimo.
Xian Sui nunca había imaginado que Gu Fanzhou haría algo que se pareciera tanto a intentar congraciarse con él.
Además, si rechazaba aquella oportunidad, no solo sería difícil explicárselo a Shi Qianyue, sino que también pondría a Gu Fanzhou en una situación incómoda.
Así, la audición quedó prácticamente acordada.
Xian Sui jugueteó incómodo con el borde de su ropa.
—Hermano Gu, si en el futuro necesitas que te ayude con algo, puedes decírmelo.
—¿Quieres devolverme el favor?
—Mm… sí.
Gu Fanzhou avanzó un paso hacia él.
—Lo único que quieres es dejar bien claros los límites entre nosotros, ¿verdad?
—No quise decir eso…
—¿No?
Gu Fanzhou sacó del bolsillo de su chaqueta un collar de plata brillante.
Xian Sui lo observó con atención y descubrió que en el centro había un diamante engastado.
—Entonces acéptalo.
Xian Sui se apresuró a negarse y detuvo frente a sí la mano con la que Gu Fanzhou le ofrecía el collar.
—Es demasiado valioso. No puedo aceptarlo.
Aunque el momento no era precisamente el más apropiado, Xian Sui recordó inexplicablemente aquella escena en el hospital en la que Fu Minglou le había regalado un collar de diamantes a Jian Shuyu.
—Para mí, no es más que un regalo para un amigo común.
Gu Fanzhou rodeó a Xian Sui e intentó colocarle el collar alrededor del cuello.
Xian Sui no tuvo tiempo de apartarse.
La distancia entre ambos se redujo hasta ser prácticamente inexistente, y Gu Fanzhou incluso pudo percibir el aroma de la bolsita perfumada que Xian Sui llevaba consigo.
—No es la bolsita aromática que te regalé.
El rostro de Gu Fanzhou se ensombreció de inmediato.
—¿Qué aroma es?
—Jazmín… jazmín blanco.
Xian Sui sacó la bolsita aromática que llevaba consigo y la extendió frente a Gu Fanzhou.
—La compré yo mismo.
Gu Fanzhou apartó la mirada. Su tono revelaba claramente su descontento.
—¿Hasta qué punto me detestas?
—No es eso, hermano Gu.
Todo lo contrario, pensó Xian Sui.
—Aparte de repetir esas mismas frases, ¿sabes decir algo más?
Gu Fanzhou pareció llegar al límite de su paciencia.
Simplemente arrinconó a Xian Sui contra la pared y lo encerró entre sus brazos.
—¿Qué tengo de malo?
—No tienes nada de malo, hermano Gu.
Xian Sui volvió el rostro para evitar la cara de Gu Fanzhou, demasiado cerca de la suya.
Gu Fanzhou ya ni siquiera quería seguir escuchando aquellas respuestas vacías.
Como las buenas maneras no funcionaban, sujetó con fuerza la barbilla de Xian Sui y lo obligó a mirarlo.
El beso todavía no había llegado a producirse cuando alguien llamó repentinamente a la puerta.
La voz de Shi Qianyue llegó desde el exterior.
—Xiao Xian, profesor Gu, ¿están bien? Llevan bastante tiempo sin regresar, así que vine a preguntar.
Gu Fanzhou no tuvo más remedio que soltar a Xian Sui.
—No pasa nada. Ya regresamos.
Antes de marcharse, Gu Fanzhou volvió la cabeza y dirigió una mirada casi de advertencia hacia Xian Sui, que caminaba detrás de él.
—En las próximas escenas no vuelvas a perder la concentración. Sabes qué es lo que no puedo tolerar.
Xian Sui apretó los labios.
Parecía que Gu Fanzhou estaba intentando mejorar la relación entre ambos por el bien del rodaje, pero él ya no se atrevía a dar ni un paso más hacia aquella situación.
—Hermano Gu.
Xian Sui se apresuró a alcanzarlo.
—No retrasaré el rodaje. Créeme.
Gu Fanzhou no volvió a responder.
Se dio la vuelta y regresó a la sala.
Aunque estaban en un karaoke, en realidad casi nadie había cantado.
Xian Sui pidió una cerveza para beberla mientras pasaba el tiempo, pero Gu Fanzhou, sentado a su lado, se la quitó de las manos, ya fuera deliberadamente o no, abrió la lata y comenzó a bebérsela él mismo.
Cuando terminó la reunión, Xian Sui fue el primero en bajar.
No había llevado auto, así que caminó por su cuenta hacia la estación de metro más cercana.
En cierto momento volvió la cabeza sin querer y, para su sorpresa, se encontró con la mirada de Gu Fanzhou a cierta distancia.
Sin embargo, al instante siguiente Gu Fanzhou dobló en una esquina.
Ambos desaparecieron de la vista del otro.
……
Cuando regresó al set, Xian Sui todavía se sentía inseguro.
Había leído el guion incontables veces y recordaba cada detalle de la escena con absoluta claridad.
Pero aquella sería la primera vez que rodaría una escena de cama, por lo que inevitablemente se sentía perdido.
Había pedido consejo expresamente a Meng Qiao y también había hablado con Yu Zhifu sobre el tema. Solo después de aquello consiguió tranquilizarse un poco.
Cuando casi estuvieron preparados para comenzar, Yu Zhifu hizo desalojar el set con anticipación.
Toda la escena se rodaría en la casa de Jian Shuyu.
Bajo la guía de Jian Shuyu, Fu Minglou se sentó al borde de la cama.
Jian Shuyu apoyó ambas rodillas en el suelo y se arrodilló frente a él.
—¿Qué estás haciendo? Levántate primero.
Fu Minglou extendió una mano para ayudarlo, pero Jian Shuyu se la empujó nuevamente hacia atrás.
—Minglou.
La palma de Jian Shuyu se posó sobre la zona de la cremallera de los pantalones de vestir de Fu Minglou.
—¿Alguna vez lo has hecho con un hombre?