¡Después de morir, mi rival de toda la vida me besó! - Capítulo 24

  1. Home
  2. All novels
  3. ¡Después de morir, mi rival de toda la vida me besó!
  4. Capítulo 24 - ¡Fuiste tú quien me abandonó y se marchó!
Prev
Next
Novel Info

Después de escuchar la explicación resumida de Cheng Yi, Shen Ran se quedó maravillado.

Por un momento incluso olvidó que seguía mareado y con náuseas.

¡Así que los hipnotizadores realmente existían!

¡Y uno de ellos estaba justo a su alrededor!

—No te dejes engañar por la apariencia despreocupada de Wei Hailan. Es un hipnotizador de primer nivel. Pasa gran parte del tiempo viajando dentro y fuera del país para resolver ciertos asuntos.

Cheng Yi lo dijo de manera bastante ambigua, pero Shen Ran entendió la idea.

Era difícil imaginar que aquel hermano Hailan aparentemente tan informal fuera alguien dedicado a asuntos tan importantes.

—¡Espera! —De pronto, Shen Ran tuvo una idea—. Si el hermano Hailan es un hipnotizador de élite, ¿no será posible que fuera él quien me hipnotizó cuando era niño?

Ahora Shen Ran desconfiaba hasta de una hormiga o una hoja que pasara por delante de él.

Pero Cheng Yi pareció quedarse sin palabras.

—… Shen Ran, Wei Hailan solo es unos pocos años mayor que tú. Cuando tú eras un niño, él apenas era un mono salvaje a medio crecer. ¿Cómo iba a hipnotizarte?

—Ah… cierto.

—Ya basta de imaginar cosas.

Cheng Yi le dio unas palmaditas en la cabeza y le quitó la taza de agua caliente de las manos.

Luego levantó la cabeza y se la bebió entera.

—Wei Hailan llegará enseguida. Descansa un poco y deja de pensar tonterías.

Shen Ran ya no tenía energía para pensar en otras cosas.

Toda su atención había sido arrastrada por aquella acción.

—¡Ch-Ch-Ch-Cheng Yi!

Lo señaló con un dedo tembloroso mientras su rostro se teñía de rojo.

—¡Y-yo ya había bebido de esa taza! ¡Tú, tú, tú…!

—¿Ya habías bebido? —Cheng Yi permaneció completamente impasible—. ¿Y qué tiene? También he dormido en la cama de la habitación de invitados donde tú dormiste. No recuerdo que entonces reaccionaras así.

Shen Ran fue incapaz de responder.

El dedo con el que lo señalaba siguió temblando sin parar, como si padeciera párkinson.

A un lado, Ai Ziqing observó la escena con una sonrisa comprensiva.

—Ustedes dos se llevan realmente bien. Ranran, la verdad es que siempre me preocupó que sufrieras abusos o que te hicieran daño después de salir de aquí. Pero ahora parece que puedo quedarme tranquilo.

El tono con el que habló era exactamente el de un mayor que ve a un niño encontrar una buena pareja y siente alivio y satisfacción.

Incluso parecía un poco emocionado.

El rostro de Shen Ran se puso aún más rojo.

—¡No es eso! ¡No es lo que usted piensa!

Pero Cheng Yi curvó los labios y le tapó directamente la boca.

—Sí, director Ai. Es exactamente lo que usted piensa. Mientras yo esté aquí, nadie podrá intimidar a este tipo.

—¡Mmmf! ¡Mmmf! ¡Mmmf!

Shen Ran protestó de forma ininteligible.

Ai Ziqing, por su parte, sonrió todavía más.

—Lo entiendo. Lo entiendo perfectamente.

No.

¡No lo entendía en absoluto!

Cuando no había peligros alrededor, Cheng Yi era el mayor peligro que tenía cerca.

El ambiente alegre se mantuvo hasta que Wei Hailan apareció frente a ellos, jadeando por el esfuerzo.

Se agachó frente a Shen Ran y le tomó una mano.

La habitual expresión alegre y despreocupada había desaparecido.

Ahora su rostro estaba lleno de seriedad.

—Shen Ran, voy a examinarte para comprobar si realmente te implantaron una sugestión psicológica. Si resulta que sí, intentaré eliminar la hipnosis.

Al verlo tan serio, Shen Ran también enderezó la espalda.

—De acuerdo, hermano Hailan.

—Antes debo advertirte algo.

Wei Hailan lo miró fijamente a los ojos.

—Romper una hipnosis es muy doloroso. Y como no sabemos por qué te hipnotizaron, recuperar esos recuerdos podría ser aún más doloroso.

Su expresión era solemne.

—Shen Ran, aun así… ¿quieres continuar?

Shen Ran asintió.

No era que no temiera a lo desconocido.

Ni que no le tuviera miedo al sufrimiento.

Pero había llegado demasiado lejos para retroceder ahora.

Solo descubriendo la verdad, liberándose de la familia Shen y enfrentando el dolor podría obtener su libertad.

Al verlo asentir, Wei Hailan le dio una palmada silenciosa en el hombro.

—Bien. Entonces me prepararé y empezaremos enseguida. Eh… Viejo Cheng, y este… hermano, ¿podrían dejarnos solos un momento?

Como no conocía a Ai Ziqing, tampoco sabía cómo dirigirse a aquel gentil hombre de cabello largo.

Cheng Yi y Ai Ziqing abandonaron discretamente la habitación.

De inmediato, el lugar quedó en completo silencio.

—Shen Ran. Ven. Mírame a los ojos.

Shen Ran obedeció.

Sus miradas se encontraron.

Vio cómo las pupilas de Wei Hailan se contraían ligeramente.

Y después, sus pensamientos comenzaron a dispersarse.

Sin Shen Ran entre ellos, la atmósfera entre Ai Ziqing y Cheng Yi resultaba algo extraña.

Al ver que Cheng Yi no parecía tener intención de iniciar conversación, Ai Ziqing tomó la iniciativa.

—Voy a revisar cómo va la preparación de la comida en el comedor. Se acerca el Año Nuevo, así que estos días estamos mejorando un poco la alimentación de los ancianos y los niños. Señor Cheng, ¿quiere acompañarme?

Cheng Yi negó con la cabeza.

—Me quedaré aquí vigilando.

Ai Ziqing no le dio importancia al rechazo.

Después de todo, era natural que Cheng Yi quisiera permanecer allí.

Justo cuando estaba a punto de marcharse, escuchó que Cheng Yi preguntaba de repente:

—Director Ai, ¿cómo era Shen Ran cuando era pequeño?

—¿Ranran?

Una sonrisa suave apareció en el rostro de Ai Ziqing.

—Era un poco tímido y desconfiado con los extraños. Pero una vez que tomaba confianza, era muy vivaz. También se preocupaba mucho por los demás. Era un niño realmente adorable.

Cheng Yi pareció quedarse pensando en algo y no volvió a hablar.

Así que Ai Ziqing se marchó en silencio.

Para ir desde la sala de descanso hasta el comedor había que atravesar una zona abierta del patio.

El cielo comenzaba a oscurecer.

Los ancianos que habían estado charlando allí parecían prepararse para regresar a sus habitaciones.

—¡Xiao Ai! ¿Otra vez vas al comedor?

—Abuelo Zhang.

Ai Ziqing sonrió mientras lo saludaba.

—Así es. Últimamente hay muchas personas resfriadas, así que voy a pedir que esta noche preparen sopa de pera estofada.

El anciano se echó a reír.

—¡La sopa de pera es buena! A los niños les encanta. Por cierto, ese detrás de ti debe ser tu amigo, ¿no? ¿Van juntos?

¿Detrás de él?

Ai Ziqing se volvió.

Y descubrió que, sin darse cuenta, Luo Mu lo había seguido hasta allí.

Inmediatamente frunció el ceño.

—Tú…

Su voz sonó fría.

Estaba a punto de decir algo cuando recordó que había ancianos cerca.

Tuvo que reprimir la irritación que sentía.

Sin dirigirle una sola palabra a Luo Mu, se dio media vuelta y siguió caminando.

El comedor estaba en otro edificio.

Ai Ziqing aceleró el paso.

Sabía que Luo Mu seguía detrás de él.

Podía escuchar el sonido regular de sus zapatos sobre el suelo.

Cada vez más cerca.

—Ziqing.

Ai Ziqing caminó más rápido.

—Ziqing.

—Zi…

—¡Luo Mu, ya basta!

Finalmente no pudo soportarlo más.

Se detuvo y se giró.

Luo Mu estaba allí, siguiéndolo a una distancia constante.

Tras recibir aquel grito, no mostró ninguna reacción.

Simplemente lo observó con aquellos ojos oscuros como la tinta.

Aquello era irritante.

Irritante y…

Forzándose a contener el torbellino de emociones en su interior, Ai Ziqing preguntó con mal humor:

—¿Y ahora qué haces otra vez en el orfanato? ¡Este lugar es demasiado pequeño para albergar a una figura tan importante como el presidente Luo!

—Fui yo quien le dijo a Shen Ran que viniera al Orfanato Qingshan a buscarte.

La voz de Luo Mu permaneció tan calmada como siempre.

—¿Y qué?

Ai Ziqing apretó los dientes.

—Si Shen Ran quería venir, ya tenía a Cheng Yi acompañándolo. ¿Qué tiene eso que ver contigo?

—Porque crecimos juntos.

Luo Mu sostuvo su mirada.

—Ziqing. Quería verte.

—… ¿Verme?

Ai Ziqing soltó una carcajada fría.

Su tono era gélido.

Pero en sus ojos había una tristeza tan profunda que resultaba imposible ocultarla.

—Fuiste tú quien abandonó este lugar.

Fuiste tú quien me abandonó.

Y ahora me dices que me extrañabas.

¿No te parece ridículo? ¡¿No te parece una broma de mal gusto?!

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first