Después de fingir mi muerte arrojándome al mar, el villano se volvió obsesivo - Capítulo 38
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- Capítulo 38 - Sesión adicional
A plena tarde todavía había mucha luz, pero las cortinas del dormitorio principal bloqueaban casi por completo los rayos del sol del exterior.
Zhao Muqing se incorporó con dificultad y se preguntó si ser el dueño del estudio significaba que uno podía simplemente decidir no ir a trabajar cuando no tenía ganas.
Cada vez que estaban en la cama, a Shen Guanzhi no le gustaba quitarle los accesorios que llevaba puestos. Ya fuera el colgante de la cadena de la cintura o el diamante del collar, sentirlos balanceándose sobre su cuerpo provocaba en Zhao Muqing una inexplicable incomodidad.
Bajó la mirada.
Shen Guanzhi ya había retirado la cadena dorada.
Zhao Muqing había pensado que Shen Guanzhi solo se enfadaría aquella vez y que lo de las descargas no era más que una amenaza para asustarlo. Sin embargo, apenas apartó las sábanas para levantarse, descubrió que la cadena ahora rodeaba uno de sus tobillos.
De no ser porque temía que Shen Guanzhi volviera a desquitarse con él, ya se la habría quitado y arrojado por la ventana.
Zhao Muqing jugueteó distraídamente con el diamante que descansaba sobre su pecho.
¿Acaso las piedras preciosas del estudio de Shen Guanzhi no costaban dinero? Se pasaba el día fabricándole aquellos pequeños objetos que no servían para nada aparte de causarle problemas.
Había supuesto que Shen Guanzhi se habría vestido y regresado al estudio, pero, justo cuando terminó de ponerse la camiseta, la puerta del dormitorio principal se abrió.
Shen Guanzhi entró y se sentó al borde de la cama.
—Ven aquí.
Zhao Muqing lo ignoró y siguió poniéndose los pantalones.
Muy pronto sintió una finísima corriente eléctrica recorrer el tobillo donde llevaba la cadena.
Chasqueó la lengua por reflejo.
—Ven aquí —repitió Shen Guanzhi con frialdad.
Zhao Muqing acababa de subirse la cremallera. De mala gana, se acercó y se sentó a su lado.
Shen Guanzhi insistió en atraerlo hacia sus brazos. Le levantó la pierna y la apoyó sobre la cama antes de comenzar a juguetear despreocupadamente con la cadena que rodeaba su tobillo.
—No te la quites sin mi permiso.
—Está bien. Pero no vayas a electrocutarme de repente cuando esté ocupado con algo importante.
Zhao Muqing sabía que el dispositivo de Shen Guanzhi funcionaba mediante un control remoto infrarrojo. Es decir, no podía activarlo desde grandes distancias. Sin embargo, no eran pocas las ocasiones formales en las que ambos aparecían juntos.
Aunque dijera aquello, en realidad Zhao Muqing prefería que Shen Guanzhi simplemente le quitara la cadena.
Pero, dadas las circunstancias, no tenía nada que pudiera utilizar para negociar con él.
—Tampoco tengo tanto tiempo libre.
La palma de Shen Guanzhi ascendió lentamente por la pantorrilla de Zhao Muqing.
—Pórtate bien y no pasará nada.
……
Zhao Muqing había acordado reunirse con la responsable de la Exposición del Sur en una cafetería cercana al estudio.
Ambas partes ya habían confirmado en línea la mayoría de los detalles pertinentes, por lo que los asuntos que debían tratar durante la reunión fueron bastante sencillos.
La conversación no tardó demasiado en concluir, y Zhao Muqing incluso tuvo tiempo para tomar algo por la tarde.
Tal como había supuesto, la exposición se celebraría en Taoyu.
Según los datos publicados más recientemente, su PIB per cápita ocupaba el primer lugar entre las ciudades del sur e incluso se había convertido en uno de los principales motores del crecimiento económico de toda la región meridional.
Por eso, aunque Dongyuan también era considerada una ciudad de primer nivel emergente, los organizadores seguían prefiriendo celebrar los grandes eventos en Taoyu.
Después de beber el último sorbo de café, Zhao Muqing regresó al estudio.
En teoría, no tenía ningún trabajo programado.
Según el mensaje privado que había recibido del fotógrafo, el viernes anterior el retocador ya había enviado al correo de Shen Guanzhi las fotografías terminadas para la sección de S·Q, a fin de que él las revisara.
Hoy era lunes.
A juzgar por lo que Zhao Muqing sabía sobre la eficiencia laboral de Shen Guanzhi, las fotografías deberían haber sido aprobadas hacía tiempo.
Así que, si lo había llamado expresamente a su oficina, seguramente había algún problema.
Apenas entró, Shen Guanzhi fue directo al asunto, con una actitud completamente seria y profesional.
—Ya revisé las fotografías. En términos generales no tienen ningún problema, pero quiero que hagas una toma adicional.
¿No tienen ningún problema y aun así quieres otra foto? Muy propio de ti.
Zhao Muqing puso los ojos en blanco para sus adentros.
Cuando se trataba de trabajo, no se atrevía demasiado a expresar sus opiniones. Solo pudo dejar que Shen Guanzhi consultara el calendario en la computadora, comprobara que no tenía ningún compromiso personal y finalmente reservara el estudio fotográfico para la tarde del día siguiente.
Antes de llegar al estudio el día acordado, Shen Guanzhi le explicó qué quería exactamente.
La fotografía adicional requería la colaboración de dos personas, pero como de una de ellas solo aparecerían las manos en el encuadre, Zhao Muqing seguiría siendo el único cuyo rostro aparecería en la imagen.
—¿Quién va a posar conmigo? —preguntó Zhao Muqing con naturalidad.
Shen Guanzhi respondió como si fuera lo más obvio del mundo:
—Yo.
—…
Como quisiera.
Nada más llegar al estudio fotográfico, Zhao Muqing volvió a encontrarse, por pura casualidad, con Song Lijun.
Esta vez llevaba un gato en brazos.
Era precisamente el mismo que Zhao Muqing había visto en su villa.
—Muqing, qué casualidad.
Song Lijun acarició despreocupadamente al gato entre sus brazos.
—Yo acabo de terminar mi sesión.
—Yo estoy a punto de empezar.
Zhao Muqing sonrió cortésmente.
Song Lijun dio un paso hacia él y le ofreció el gato.
—Si no tienes prisa, puedes cargarlo un rato.
El gatito maulló dos veces hacia Zhao Muqing.
Este estaba a punto de extender las manos cuando sintió una pequeña descarga en el tobillo.
Zhao Muqing volvió la cabeza de inmediato.
Shen Guanzhi consultaba la hora en su reloj con expresión impasible.
—Prepárate para la sesión.
Song Lijun se apresuró a decir que no quería molestarlos y salió del estudio.
Zhao Muqing lanzó a Shen Guanzhi una mirada nada amistosa.
La cadena de su tobillo parecía una correa con la que Shen Guanzhi lo llevaba atado: bastaba con que pulsara el control y liberara una descarga para obligarlo a obedecer.
Zhao Muqing no podía aceptar su existencia.
Por el momento, entró al vestidor, se cambió de ropa y adoptó la pose indicada.
Shen Guanzhi tomó entre sus manos la de Zhao Muqing, adornada con el brazalete, y acarició suavemente su palma de una manera bastante íntima.
En realidad, Zhao Muqing había acertado en sus suposiciones.
Los brazaletes eran efectivamente un diseño de pareja, aunque aquella pareja en particular estaba destinada a llevarse en las dos muñecas de una misma persona.
Por eso, que Shen Guanzhi apareciera en aquella toma tampoco resultaba fuera de lugar.
La sesión terminó sin problemas.
Zhao Muqing retiró inmediatamente su mano y, sin molestarse siquiera en mirar a Shen Guanzhi, fue a cambiarse.
Shen Guanzhi lo esperó todo el tiempo fuera.
Zhao Muqing salió y caminó junto a él sin decir una sola palabra.
……
El nuevo número de S·Q saldría a la venta una semana después.
La cuenta oficial del estudio publicó un adelanto con anticipación y muchos de los seguidores que Zhao Muqing había ganado recientemente dejaron comentarios debajo.
Gracias al adelanto de S·Q, su número de seguidores volvió a aumentar considerablemente.
Cuando llegó el día del lanzamiento oficial, la atención que recibía creció todavía más.
Además de los comentarios sobre la belleza de Zhao Muqing, que una vez más se había lucido ante la cámara, también hubo muchas discusiones sobre la fotografía adicional en la que aparecía junto a otra persona.
[¿Con quién está posando? ¡Qué bonitas manos! Con razón puede salir en una revista. Si yo tuviera unas manos así también iría a solicitar trabajo. ¡Quiero tomar de la mano a esa belleza!]
[¿No deberíamos etiquetar a Shen Guanzhi aquí? Qingqing, ¿tu esposo no se pondrá celoso? (risas)]
[Esperen. Mirándolo bien, esa mano parece llevar un anillo. ¿No creen que se parece al anillo de bodas de Qingqing?]
[¡Es él! Alcancé a ver ese toque verde. Los anillos con diamantes verdes son tan poco comunes que tiene que ser el suyo. ¡Resulta que al final todo esto era para presumir su amor!]
[¡Maldita sea! ¡Esposa! Otro día más queriendo poseer el cuerpo de Shen Guanzhi.]
No pasó mucho tiempo antes de que los internautas llevaran a Zhao Muqing, Shen Guanzhi y el nuevo número de S·Q a las tendencias.
Zhao Muqing encontró especialmente irritante el tag de aquella pareja y simplemente cerró Weibo para dejar de verlo.
Estaba acostado en la cama del dormitorio cuando Shen Guanzhi entró.
Zhao Muqing ni siquiera se molestó en mirarlo.
—Lo del anillo fue intencional, ¿verdad?
—¿Importa?
Shen Guanzhi se quitó tranquilamente la chaqueta del traje.
En realidad, tenía razón.
Ya habían aparecido en las tendencias y Zhao Muqing había ganado muchos seguidores gracias a ello.
Que Shen Guanzhi lo hubiera hecho intencionalmente o no parecía carecer de importancia para él.
—No me gusta.
Shen Guanzhi se sentó a su lado.
—No puedes elegir.
Zhao Muqing decidió ignorarlo.
Shen Guanzhi pulsó el control remoto.
La corriente eléctrica hizo que Zhao Muqing se estremeciera con irritación.
—¿Y ahora qué demonios te pasa?
Shen Guanzhi besó su mejilla.
—La Exposición del Sur. Le pedí a mi asistente que reservara los boletos de avión para el próximo viernes a las diez de la mañana.
Zhao Muqing jamás le había mencionado nada a Shen Guanzhi sobre la Exposición del Sur.
Sin embargo, necesariamente había tenido que hablar del trabajo con su representante, así que no resultaba extraño que alguien dentro de la empresa se hubiera enterado.
Mucho menos Shen Guanzhi.
Jian Shigu había mencionado que el estudio también participaría en la exposición.
Seguramente Shen Guanzhi llevaría a su equipo para hacer los preparativos, por lo que era inevitable que terminaran tomando el mismo vuelo.
—¿Era necesario electrocutarme solo para decirme eso? —preguntó Zhao Muqing con impaciencia.
—No.
La palma de Shen Guanzhi acarició el costado de su cintura.
—Pero para otras cosas, sí.
……
Zhao Muqing ni siquiera se había quitado los pantalones.
Shen Guanzhi no había hecho más que tocarlo y no había dejado ninguna marca nueva sobre su cuerpo.
Durante la exposición podían requerirlo para trabajar en cualquier momento, así que incluso Shen Guanzhi sabía contenerse cuando se trataba de asuntos profesionales.
Zhao Muqing se arregló la ropa en silencio y salió de la habitación por su cuenta.
Buscó un rincón apartado del tercer piso y se sentó allí.
La vez anterior, para rebelarse, había huido deliberadamente hasta aquella posada en las montañas.
Aunque había perdido aquella ronda, Zhao Muqing no tenía ninguna intención de volverse obediente por eso.
¿No quería Shen Guanzhi que tuviera demasiado contacto con otras personas?
Entonces haría exactamente lo contrario.
Zhao Muqing buscó en internet lugares populares entre los jóvenes para conocer gente.
Tal como esperaba, los primeros resultados eran algunos de los bares más concurridos de Dongyuan.
Escogió un atuendo que parecía adecuado para mezclarse con la gente de esos lugares, se quitó temporalmente el anillo de bodas y condujo por su cuenta hasta el bar que ocupaba el primer puesto en las recomendaciones de internet.
Ni siquiera había entrado todavía y ya podía sentir el calor que emanaba del interior.
Además, era fin de semana, así que seguramente era el momento de mayor afluencia.
Zhao Muqing estacionó el auto y entró.
La música era tan ensordecedora que apenas podía distinguir otros sonidos.
La pista de baile estaba abarrotada de hombres y mujeres jóvenes y, a simple vista, prácticamente no quedaba ningún asiento libre.
Después de buscar durante un buen rato, finalmente encontró un lugar vacío junto a la barra y se sentó.
Pidió un cóctel cuyo nombre le pareció bastante elegante.
El bartender ni siquiera había terminado de prepararlo cuando alguien ocupó rápidamente el asiento vacío a su lado.
Zhao Muqing arqueó ligeramente una ceja.
Eso facilitaba las cosas.
Ni siquiera tendría que salir a buscar un objetivo.
—Hola. ¿Estás solo?
El hombre acariciaba con la yema de un dedo el borde de la copa que había llevado consigo. En su interior había un licor de color azul hielo.
—¿Te invito una copa?
—Estoy solo.
—Prueba la mía.
El hombre empujó la copa hacia Zhao Muqing.
—Tiene un sabor muy refrescante.
Sus dedos continuaban rozando el borde de la copa con una naturalidad demasiado deliberada.
Zhao Muqing estuvo a punto de echarse a reír.
—Ya pedí algo. No beberé de esa.
—Entonces, cuando llegue tu bebida, brindamos.
El hombre apartó su copa.
—¿Puedo preguntar a qué te dedicas?
—Soy modelo.
Zhao Muqing frunció apenas el ceño.
Dejando de lado si aquella estrategia serviría realmente para provocar a Shen Guanzhi, Zhao Muqing sentía que, incluso si funcionaba, sería como herir al enemigo a costa de hacerse casi el mismo daño a sí mismo.
—¿Modelo?
El hombre se inclinó repentinamente hacia él.
—Y tú, como modelo… ¿eres de los serios?