Después de casarme con el villano discapacitado - Capítulo 50

  1. Home
  2. All novels
  3. Después de casarme con el villano discapacitado
  4. Capítulo 50
Prev
Next
Novel Info

Qin Yi apretó con fuerza los labios.

Su cuerpo, que había permanecido tenso, fue relajándose poco a poco, como si finalmente hubiera aceptado las palabras de Wen Yao. Bajó la mirada y permaneció en silencio durante un largo rato.

—Ya está —dijo Wen Yao—. Tú y Shen Ci están bastante bien ahora, ¿no? Puesto que ya se recuperó, sin importar cuál haya sido la razón, deja de investigar este asunto.

—Me dijo que no lo recuerda, que no quiere volver a recordarlo. —Qin Yi exhaló lentamente—. ¿Qué se supone que es eso? ¿Una forma de autoprotección? ¿Qué clase de trauma tuvo que sufrir para llegar a…?

Al ver su ceño profundamente fruncido, Wen Yao dijo con cierta impotencia:

—¿Qué tal si esperas a que Shen Zhaocheng salga de prisión y mandas a alguien a darle una paliza? Ahora mismo está acusado de delitos económicos, ¿ya terminaron de investigarlo?

—Todavía no.

—¿Todavía no? ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? Con razón estaba tan empeñado en salvar la empresa. Seguramente temía que, si quebraba, salieran a la luz todas esas cuentas problemáticas. Si llevan tanto tiempo investigando y todavía no terminan, me temo que el problema no es precisamente pequeño.

Qin Yi no respondió.

Wen Yao continuó:

—Aunque podrías «ayudarlo» un poco para que le caigan unos cuantos años más. Una persona como Shen Zhaocheng está mejor en prisión. Así no sale a perjudicar a la sociedad.

—No necesita mi ayuda. Ya tiene méritos de sobra para recibir una buena condena.

Wen Yao dejó de insistir en aquel tema.

—¿No deberías devolverle la llamada cuanto antes? Después de todo, es una de las personas que criaron a Shen Ci. Colgarle así no fue precisamente educado.

—Ya lo sé.

Qin Yi ya tenía pensado volver a llamar. Todavía había algunas cosas que no había terminado de preguntar. Antes simplemente había temido perder el control de sus emociones y no tuvo más remedio que cortar la llamada.

Esta vez, Xiang Yumei respondió enseguida.

Antes de que Qin Yi pudiera hablar, su voz ya llegó desde el otro lado:

—Joven señor Qin, antes no alcancé a decírselo. Delante de Xiao Ci, procure no mencionar estos asuntos, ¿de acuerdo?

—Lo sé. No lo haré —respondió Qin Yi—. Por cierto, durante este tiempo no he conseguido encontrar ningún registro de inscripción escolar de su hija, Shen Ge. ¿Actualmente no está asistiendo a clases?

—Así es —suspiró Xiang Yumei—. Originalmente pensaba transferirla a otra escuela, pero el divorcio con Shen Zhaocheng se prolongó demasiado y perdimos el inicio del ciclo escolar de este año. Además… ¿cómo decirlo? Cuando los padres se divorcian, los hijos inevitablemente se sienten mal. Aunque lo que hizo Shen Zhaocheng al vender sus materiales de pintura la lastimó mucho, al final sigue siendo su padre. Me preocupa que termine como Xiao Ci…

»Así que decidí que por ahora no fuera a clases. Se quedará medio año en casa y yo misma le enseñaré. El próximo semestre volverá a la escuela.

Al escuchar aquello, Qin Yi no pudo evitar preguntar:

—¿Y cómo está ahora?

—Bastante bien. La inscribí en unas nuevas clases de arte para que siga dibujando. Cuando se concentra en pintar, se olvida de todas estas cosas.

Qin Yi añadió:

—Si tiene dificultades económicas, puede decírmelo.

Xiang Yumei se había divorciado de Shen Zhaocheng sin pedirle un centavo y, además, su hija necesitaba seguir estudiando arte. Evidentemente, aquello implicaría bastantes gastos.

Puesto que Shen Ci tenía una buena relación con ella, Qin Yi consideraba que debía ayudarlas.

Sin embargo, Xiang Yumei rechazó su ofrecimiento.

—Por ahora no será necesario. Todavía tengo algunos ahorros y son suficientes para unos meses. Además, estoy a punto de terminar los trámites para comenzar un nuevo trabajo. Si realmente llego a necesitar dinero, me pondré en contacto con usted.

—…Está bien.

Qin Yi no había esperado que lo rechazara.

Tampoco lograba comprender por qué una mujer tan fuerte e independiente se había fijado en alguien como Shen Zhaocheng. Si nunca hubiera estado con él, quizá habría vivido mucho mejor.

Igual que su propia madre.

Si no se hubiera casado con Qin Qian, quizá tampoco habría terminado padeciendo una enfermedad mental.

Tras vacilar un momento, preguntó:

—¿Necesita que envíe a alguien para protegerlas?

—Joven señor Qin, no tiene que preocuparse tanto por nosotras. Todavía puedo manejar la situación —respondió Xiang Yumei—. Hasta ahora, aparte de usted, nadie ha conseguido encontrarnos. Cuando Xiao Ge vuelva a la escuela, me pondré en contacto con usted.

Ante un segundo rechazo, Qin Yi no insistió.

Entonces Xiang Yumei pareció recordar algo de repente.

—Por cierto, casi se me olvida decirle algo. El hermano mayor de Shen Ci, Shen Fu, regresó al país.

Qin Yi:

—…

¿Shen Fu?

¿El hermano biológico de Shen Ci al que nunca había conocido?

¿Ese Shen Fu para quien Shen Zhaocheng había intentado conseguir dinero vendiendo el collar de Shen Ci?

Su expresión se ensombreció de inmediato y su tono se volvió más grave.

—¿Cuándo regresó?

—Hace un par de días. Originalmente debía regresar después de graduarse en junio, pero surgieron todos esos problemas en la familia. Shen Zhaocheng temía que también lo involucraran a él, así que le pidió que permaneciera en el extranjero. Por eso retrasó su regreso hasta ahora.

Qin Yi soltó una risa fría.

Shen Zhaocheng sí que se preocupaba por su hijo mayor.

Como era de esperar del heredero que había elegido personalmente. Incluso había temido involucrarlo en sus propios problemas.

En cambio, hacia su segundo hijo solo había mostrado indiferencia e incluso opresión.

¿Acaso el segundo hijo estaba destinado a ser siempre el menos querido?

—¿Cómo es su relación con Shen Ci? —preguntó Qin Yi.

—Su relación… es difícil de describir. Shen Fu se fue al extranjero después de terminar la preparatoria. Estudió allí cuatro años de universidad y luego otros dos de posgrado. Es seis años mayor que Shen Ci, así que cuando se marchó, Shen Ci apenas acababa de terminar la primaria.

»Shen Fu regresaba una o dos veces al año y nunca permanecía demasiado tiempo en casa. Cuando Shen Ci estaba con él era bastante educado. Demasiado educado, en realidad. Tanto que ni siquiera parecían hermanos.

»Cada vez que Shen Fu regresaba, traía cosas para sus hermanos menores. Si era comida, Shen Ci sí se la comía. Pero si eran otros regalos, simplemente los guardaba y nunca los utilizaba. En cualquier caso, tengo la impresión de que… Shen Ci no aprecia demasiado a su hermano mayor.

No era solo Shen Ci.

A Qin Yi tampoco le agradaba.

Ni siquiera sabía todavía qué clase de persona era Shen Fu, pero por el simple hecho de ser el hijo predilecto de Shen Zhaocheng, ya le resultaba difícil sentir simpatía por él.

Y puesto que era alguien que no le agradaba a Shen Ci, Qin Yi tampoco veía necesidad de tratarlo con demasiadas consideraciones.

—Entiendo. ¿Cree que hará algo? Por ejemplo, ¿irá a buscar a Xiao Ci?

—No estoy segura. Pero supongo que es posible que vaya a buscarlo. Ahora mismo no puede ponerse en contacto conmigo y Shen Zhaocheng está bajo investigación en el centro de detención, así que…

Xiang Yumei hizo una pausa, algo avergonzada.

—Lo siento. Ahora mismo realmente no tengo energías de sobra para ocuparme también de Shen Fu. Le conté que regresó al país no solo para advertirles y que puedan prepararse con anticipación, sino también porque quisiera pedirle que mantenga en secreto mi paradero. Por favor, no le diga nada sobre mí.

—No se preocupe, yo me ocuparé —respondió Qin Yi con naturalidad—. Actuaremos como si la conversación de hoy nunca hubiera ocurrido. Si en el futuro necesita algo, puede ponerse en contacto conmigo en cualquier momento.

—Gracias.

Terminaron la llamada.

Por alguna razón, Qin Yi se sintió un poco irritado y murmuró:

—Shen Ci sí que tiene muchos «hermanos». Como si Wen Yao no fuera suficiente, ahora aparece otro Shen Fu.

Wen Yao, que había escuchado todo perfectamente desde un lado, arqueó una ceja.

—Vaya, sí que huele a vinagre por aquí. Shen Fu es su hermano biológico, del mismo padre y de la misma madre. Tiene lazos de sangre con él. No es como nosotros, que solo somos «hermanos» de nombre.

Aquellas palabras estaban cargadas de provocación, casi como si estuviera diciendo: Mira, él sí es el auténtico. Tú eres una imitación.

Y Qin Yi mordió el anzuelo, tal como esperaba.

Lo miró con evidente hostilidad y respondió fríamente:

—¿Y qué si es su hermano biológico? Shen Zhaocheng también es su padre biológico y aun así debe mantenerse alejado de él.

Wen Yao se encogió de hombros y dejó de hablar.

—Será mejor que te prepares —dijo Qin Yi, contraatacando inmediatamente—. Si Shen Fu realmente viene a buscarlo, tú te ocuparás.

—¿Por qué yo? —Wen Yao no lo entendía—. Tú eres su prometido.

—Tú eres su hermano.

Qin Yi enfatizó deliberadamente aquella última palabra.

—Has estado a su lado durante más de diez años. Eres incluso más cercano a él que su hermano biológico. Naturalmente, los asuntos relacionados con su hermano deberían ser atendidos por ti.

—Ohhh…

Wen Yao alargó deliberadamente la voz. Las comisuras de sus ojos de zorro se curvaron con diversión mientras saboreaba alegremente aquel fuerte vinagre añejo marca Qin Yi.

—Estás celoso.

Qin Yi ni siquiera se molestó en responderle.

—No te emociones demasiado. Ahora mismo no eres más que un guardaespaldas. Puedo despedirte cuando quiera.

—¿Ah, sí? —Wen Yao no pareció preocupado en absoluto—. Cuando me rogaste que atrapara la araña el otro día, no utilizaste ese tono conmigo.

Todo el cuerpo de Qin Yi se puso rígido.

Su expresión se ensombreció de inmediato.

Hizo girar la silla de ruedas y salió directamente del estudio.

Esta vez dejó de hablarle por completo a Wen Yao.

La conversación con Xiang Yumei había desviado tanto su atención que Qin Yi olvidó por completo lo que debía hacer aquel día.

Al regresar a su habitación, primero buscó en internet información sobre el «trastorno de la personalidad por evitación». Sin embargo, no estaba completamente seguro de que todo lo que aparecía en línea fuera fiable, así que terminó enviándole un mensaje a Lu Heng.

El doctor Lu parecía estar de guardia en el hospital y no respondió de inmediato.

Qin Yi tampoco tenía prisa. Mientras esperaba su respuesta, le pidió al mayordomo que investigara a Shen Fu.

Como Shen Fu llevaba muchos años viviendo en el extranjero, no había demasiada información disponible. La mayor parte correspondía a la época en que todavía vivía en el país.

El mayordomo no tardó en recopilar todo lo que pudo encontrar y enviárselo.

Qin Yi lo revisó rápidamente y frunció el ceño.

De niño, Shen Fu tampoco había destacado demasiado en los estudios.

Shen Zhaocheng lo había enviado al extranjero básicamente para que obtuviera credenciales y mejorara su currículum. Sin embargo, con el paso de los años, los títulos obtenidos en el extranjero habían ido perdiendo prestigio, por lo que Shen Fu no tuvo más remedio que intentar ingresar a un posgrado fuera del país.

Pero como su base académica no era demasiado buena y tampoco se había esforzado al máximo durante sus cuatro años de universidad, aunque finalmente consiguió ingresar, estudiar casi había terminado por volverlo loco.

La fotografía más reciente que Qin Yi pudo encontrar era de hacía dos años.

En ella aparecía un joven alto y delgado, con anteojos y una expresión algo torpe, como si fuera fácil de manipular.

¿El heredero que Shen Zhaocheng había elegido era un ratón de biblioteca?

Si aparte de estudiar no sabía hacer nada y obedecía ciegamente a su padre, incluso si la familia Shen no hubiera caído, ¿realmente habría sido capaz de hacerse cargo de la empresa sin problemas?

Qin Yi no lograba entenderlo.

Shen Zhaocheng tenía un segundo hijo extremadamente talentoso al que se negaba a cultivar, mientras insistía obstinadamente en invertirlo todo en su hijo mayor, que carecía de aquel talento.

En ese aspecto se parecía un poco a Qin Qian.

Una vez que decidían algo, jamás cambiaban de opinión. Además, ambos poseían un deseo extraordinario de controlar a sus hijos: si ellos querían que sus hijos hicieran algo, entonces tenían que hacerlo.

Qin Yi se había rebelado contra Qin Qian y, al menos, había conseguido alcanzar algunos logros por su cuenta.

Shen Fu, en cambio, había obedecido siempre a Shen Zhaocheng y había terminado convirtiéndose en lo que era ahora.

Qin Yi determinó que Shen Fu no representaba ninguna amenaza y cerró la computadora portátil.

Al mirar la hora, descubrió que ya eran las seis de la tarde.

Lu Heng todavía no había respondido, pero Shen Ci ya debía estar a punto de regresar de la escuela.

Solo pensar en Shen Ci consiguió relajar un poco el estado de ánimo que había mantenido tenso durante todo el día.

Aunque seguía teniendo la extraña sensación de que había olvidado algo importante.

No le prestó demasiada atención.

Lo importante ahora era ir a recibir a Shen Ci.

Controló la silla de ruedas y se dirigió a la sala.

No tuvo que esperar demasiado antes de escuchar el timbre. El mayordomo fue a abrir la puerta por iniciativa propia y recibió a Shen Ci.

—¡Gege!

Aquella voz familiar borró instantáneamente todo el cansancio acumulado durante el día.

Shen Ci corrió hacia él, se arrojó entre sus brazos y le dio un beso en la frente.

—Mientras yo no estaba en casa, ¿hiciste bien tu rehabilitación?

Los brazos que Qin Yi acababa de levantar para rodearlo se quedaron rígidos.

—¿Mm?

Shen Ci percibió inmediatamente su extraña expresión y lo examinó con atención.

Todo en él parecía exactamente igual que antes.

Ni siquiera se había cambiado de ropa.

Y tampoco olía en absoluto a sudor.

De inmediato tuvo un mal presentimiento.

—No me digas que ni siquiera hiciste rehabilitación. ¿No me prometiste que empezarías hoy?

Qin Yi respondió con evidente culpabilidad:

—Mañana… mañana sin falta.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first