Comprensión Ilimitada: Bajé al Reino Inferior para Convertirme en Ancestro del Dao - Capítulo 464
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- Capítulo 464 - El Reino Inmortal del Gran Desierto
El Mar de Mundos era infinito y estaba dividido en ocho direcciones.
La región del Mar de Mundos donde se encontraban Ning Qi y los suyos estaba en el Extremo Oriente.
En esa zona existía un único Reino Inmortal, llamado Gran Desierto (Dahuang) Reino Inmortal.
El Reino Inmortal del Gran Desierto era la fuerza más poderosa de esa franja del Mar de Mundos. También era el remanente de la antigua energía del Reino Celestial, dispersada aquí después de que el Cielo se fracturara y se desmoronara.
La existencia de un Reino Inmortal tenía dos propósitos:
Primero: ofrecer a todos los inmortales un lugar apto para sobrevivir.
Segundo: resistir la invasión del Mar de Mundos y proteger a los seres vivos.
Pero tras incontables eras, el Reino Inmortal ya no tenía el esplendor ni la gloria de antaño.
Con la expansión constante del Mar de Mundos, proteger a todos los seres se volvió imposible. Al final, solo les quedó “salvarse ellos mismos”.
Dentro del Reino Inmortal del Gran Desierto, había un lugar especial llamado Pabellón de Selección de Inmortales.
El Pabellón era responsable de revisar si en el mundo inferior había alguien a punto de ascender, para luego guiarlo hacia el Reino Inmortal del Gran Desierto.
Desde que se estableció el Reino Inmortal, ascender se volvió un proceso con reglas.
Si un cultivador del mundo inferior quería ascender, primero debía obtener el reconocimiento del Reino Inmortal. Solo entonces podía considerarse que tenía la “calificación” para entrar.
Después, cuando el Reino Celestial se vino abajo, los “reinos inmortales” que quedaron heredaron esas reglas antiguas.
Y el “mundo inferior” del Gran Desierto, en realidad, era justo el Extremo Oriente del Mar de Mundos: el territorio donde vivía Ning Qi.
El Pabellón de Selección de Inmortales conservaba un canal heredado antiquísimo. Dentro, residían de forma permanente dos Verdaderos Inmortales.
Ellos eran quienes decidían si la gente del mundo inferior tenía derecho a ingresar al Reino Inmortal del Gran Desierto.
Estos dos Verdaderos Inmortales rotaban cada diez años.
En la última década, los dos asignados eran: Li Donglin y Han Song.
En tiempos antiguos, cuando el Reino Inmortal aún era brillante, trabajar en el Pabellón era un puesto codiciado.
Ni hablar de Verdaderos Inmortales: incluso Inmortales Celestiales competían por entrar.
¿Por qué?
Primero: podían reclutar gente para su propio “palacio” o facción. Si encontraban una semilla inmortal o un talento extraordinario, la fuerza de su facción crecería de golpe.
Segundo: quienes lograban ascender solían tener gran destino y fortuna… y también tesoros.
Como los encargados de “guiarlos” a través de la puerta, podían “recibir una parte”.
Claro: esa palabra, “recibir”, tenía muchas vueltas.
Había quienes “entregaban” de buena gana.
Y había quienes no.
Algunos, al entender la situación, entregaban por iniciativa propia.
Otros, por no entender, perdían tanto el dinero como la vida.
Eso sí: si el ascendido traía detrás una herencia aterradora, nadie se atrevía a tocarlo. Porque esas herencias solían significar que detrás había una gran fuerza o un inmortal poderoso del Reino Superior.
Pero hoy, ese puesto ya no era codiciado por nadie.
Los tiempos cambiaron. Los guardianes del Pabellón no eran más que dos Verdaderos Inmortales… y además, de los rangos medios o inferiores.
Li Donglin y Han Song estaban sentados en meditación dentro del Pabellón.
Ya era su décimo año de guardia. Pasando este año, les tocaría rotación.
En los nueve años previos, habían estado sentados como estatuas, sin captar ni una sola fluctuación de Puerta Inmortal proveniente del mundo inferior.
Solo cultivaban y comparaban su comprensión, buscando ser el primero en romper el cuello de botella: subir de los rangos medios a los rangos altos.
Sin condensar un fruto del Gran Dao, dentro del Gran Desierto no eran nadie. Por eso los mandaban a ese trabajo “de relleno”.
Ambos venían de facciones distintas dentro del Gran Desierto.
En el pasado, el Reino Celestial se dividía por palacios y puertas: cada facción dominaba una región.
Como el legendario Palacio Doushuai, el Palacio de la Luna, el Palacio del Sol, la Puerta del Sur del Cielo…
Aunque el Reino Celestial se rompió, esa forma de división siguió existiendo.
Li Donglin venía del Palacio del Dao Qian.
Han Song venía de la Puerta Tortuga-Grulla.
—Hermano Li… parece que nos vamos a echar otros diez años sentados.
Ese día, Han Song despertó y, al ver que Li Donglin también salía de su estado de Dao, suspiró.
—¿Y eso qué? Es lo normal.
Li Donglin sonrió.
—Los mayores que estuvieron antes que nosotros, algunos pasaron incluso cien años sin ver a un solo cultivador del mundo inferior ascender.
—También es cierto… pero si sí pasara, al final nos beneficiaría. Arriba ya dijeron: si durante el turno logramos “añadir” un inmortal nuevo, nos darán una Loto de Nacimiento del Inmortal Celestial como recompensa.
—Loto de Nacimiento del Inmortal Celestial…
Li Donglin entrecerró los ojos.
—Si obtenemos una, quizá podamos entrar antes a los rangos altos de Verdadero Inmortal.
Si Ning Qi y los suyos escucharan esto, se sorprenderían.
En la Montaña de los Diez Mil Honores habían visto una Loto de Nacimiento del Verdadero Inmortal.
Jamás imaginaron que en el Gran Desierto existía algo casi igual… solo con una palabra diferente: “Inmortal Celestial”.
—Sí… lástima que, entre tantos mundos inferiores, cada vez hay menos gente capaz de ascender.
Han Song suspiró.
—Y ni modo. Nuestro Reino Inmortal ya no se da abasto, no puede cuidar el mundo inferior. Si ellos logran sobrevivir ya es ganancia, ni hablar de ascender.
Mientras hablaban, ambos miraron instintivamente el centro del Pabellón.
Ahí había un objeto esférico.
Ese objeto estaba refinado con una piedra única del Reino Inmortal: un Cristal Inmortal.
El cristal se colocaba en el centro de una formación especial del Pabellón: la Formación de Selección de Inmortales.
El Cristal Inmortal servía de fuente de energía para que la formación pudiera detectar movimientos de ascensión en el mundo inferior.
Todo el que ascendía debía condensar una Puerta Inmortal y pasar su “prueba”. Solo entonces quedaba registrado en el registro inmortal y obtenía las coordenadas para ir al Reino Inmortal.
Solo cuando realmente pisaba el Reino Inmortal, se consideraba ascendido de verdad.
Li Donglin y Han Song vieron que no había cambios: ni en la formación ni en el cristal. Se sintieron decepcionados.
Justo cuando iban a apartar la vista y volver a cultivar, de pronto…
La Formación de Selección soltó hilos de luz que se dispararon hacia el Cristal Inmortal.
—¿Eh? ¿Estoy viendo mal? ¿La formación reaccionó?
—¿¡Sí reaccionó!?
Los dos se levantaron de golpe y corrieron hacia el cristal.
El Cristal Inmortal era enorme, como una pequeña montaña en el centro del Pabellón.
Su superficie era lisa como un espejo, capaz de reflejar sus siluetas.
Y ahora, el cristal empezó a brillar tenuemente: se volvió transparente y cristalino, como si un rayo de luz señalara hacia el mundo inferior.
—¿Alguien en el mundo inferior… ascendió?
Sin tiempo para más, vieron que el cristal comenzó a cambiar de color.
Bronce… plata… oro…
—¡No manches! Yo recuerdo que el último que ascendió del mundo inferior apenas condensó una Puerta de Bronce… ¿Cómo que ahora sale alguien con Puerta Dorada?
Las caras de ambos cambiaron una y otra vez.
La combinación de cristal y formación podía evaluar el “talento inmortal” del ascendido.
Mientras más brillante el color, más alto el talento.
—Puerta Dorada… mínimo tiene potencial de Inmortal Celestial. ¡Es más fuerte que nosotros!
Se miraron, el corazón temblándoles.
Según el estándar antiguo, una Puerta Dorada significaba potencial incluso para Inmortal Dorado.
Pero después de la ruina del Reino Celestial, ese estándar ya no era confiable.
La regla de selección se había deformado, y el Cristal Inmortal ya no tenía una energía tan densa y pura como antes.
Así que ahora, a lo detectado se le debía “bajar” un reino de acuerdo a la situación… y eso era lo más aproximado.
Li Donglin y Han Song se emocionaron. Al mismo tiempo, tocaron el Cristal Inmortal.
Donde pusieron la mano, la formación dentro del Pabellón reaccionó y su conciencia se extendió: percibieron un lugar en el mundo inferior donde un cultivador acababa de condensar una Puerta Inmortal.
—Está al norte del Extremo Oriente… como a trescientos mil “li inmortales” del Reino Inmortal del Extremo Oriente.
El “li inmortal” era una medida de distancia: la distancia que un Verdadero Inmortal podía cruzar sobre el Mar de Mundos en un cuarto de hora era un “li”.
Para un cultivador del mundo inferior era una distancia imposible de imaginar.
Porque para ellos, no solo cruzar el Mar de Mundos era impensable… con que pudieran salir de su propio mundo ya era muchísimo, ¿y todavía cruzar el mar?
—Trescientos mil li inmortales… está lejísimos.
—Con esa distancia, tú y yo difícilmente podremos sentir bien quién es.
Tras hablar un par de frases, Li Donglin envió una voz inmortal al cristal.
—¡Ascendido del mundo inferior! ¡Di tu nombre!
Esperaron un momento. Entonces el cristal devolvió una transmisión.
—Soy Hao Shan, heredero del Monte Buzhou.
Li Donglin y Han Song se miraron. Los ojos se les encendieron como si fueran luces verdes.
—¿Heredero del Monte Buzhou? Nos topamos con alguien con trasfondo pesado…
En el pasado, el Monte Buzhou era el único camino hacia el Reino Celestial.
Aunque no era exactamente una facción del Reino Celestial, estaba ligado a él.
En su apogeo, su fundamento no sería inferior al actual Reino Inmortal del Extremo Oriente.
Eso no era exageración: el Monte Buzhou había enviado incontables talentos al Reino Celestial.
Y él mismo había criado inmortales, dispersándolos por palacios y puertas. Esos inmortales debían, al menos, un poco de gratitud.
—El ancestro de mi Palacio del Dao Qian dijo hace años que, cuando el Monte Buzhou colapsó, debió caer dentro del Mar de Mundos bajo el Gran Desierto… pero pasaron tantos años sin señales. Ahora por fin aparece.
Diciendo eso, Li Donglin sacó un sello-placa: claramente era un tesoro inmortal para transmitir mensajes.
Han Song se asustó.
—¡Hermano Li! ¡No te muevas tan rápido!
Li Donglin replicó:
—Hermano Han, un poder perdido como el Monte Buzhou aparece… ¿cómo no voy a avisar a mi palacio?
Han Song lo cortó con frialdad:
—¿Y qué? ¿Mi Puerta Tortuga-Grulla no cuenta igual?
Señaló la formación en el Pabellón.
—Mientras haya información real y valiosa, las Tres Cortes y Seis Puertas del Gran Desierto se enterarán de inmediato. Este mensaje no lo podemos ocultar tú y yo.
Li Donglin, al oírlo, guardó el sello.
—¿Entonces…?
—Esperemos. Primero hay que confirmar si su identidad es real. Si resulta falsa y lo reportas, te metes en un problema. ¿O quieres que te expulsen del Reino Inmortal y tengas que vagar por el Mar de Mundos?
Solo con oír ese resultado, Li Donglin se estremeció.
Para un Verdadero Inmortal, ser expulsado y vagar por el Mar de Mundos era un terror auténtico.
—Está bien. Te escucho.
Entonces siguieron interrogando.
—Gente del mundo inferior, ¿qué pruebas tienes de que eres heredero del Monte Buzhou?
Esta vez no hubo respuesta inmediata.
En cambio, el brillo dorado del cristal comenzó a retroceder… y se volvió plata.
—¿Qué está pasando?
—El cristal detectó una gran cantidad de energía del Mar de Mundos escondida en su cuerpo… por eso el nivel de la Puerta retrocedió, e incluso está por cerrarse.
Li Donglin se espantó. Sintió que el corazón se le salía.
De inmediato miró a Han Song con gratitud.
Si no lo hubiera detenido antes, reportar información errónea lo habría destruido.
—¡Miserable del mundo inferior! ¿Te escondes con intenciones oscuras? ¿Quieres sacar la ubicación del Reino Inmortal para atraer demonios y que nos invadan?
Li Donglin gruñó hacia el cristal.
Pero el brillo plateado no siguió bajando.
En cambio, llegó otra transmisión de voz.
—Ustedes me están bloqueando la ascensión. No olviden el acuerdo del Puente Inmortal-Mortal. Y además… hoy en día, ¿qué cosa no sufre la invasión del Mar de Mundos? ¡No se pasen!
Ambos se quedaron un momento en blanco.
—Hermano Han… ¿ahora qué?
preguntó Li Donglin.
—La formación ya no detecta esa energía del Mar de Mundos en él…
Han Song pensó un poco, y volvió a hablarle al cristal.
—¡Prueba tu identidad!
No pasó mucho antes de que del cristal se reflejara un antiguo sello con forma de “montaña”.
Al ver ese sello simple y viejo, ambos fruncieron el ceño.
—Conoce el acuerdo del Puente Inmortal-Mortal… y trae el sello del Monte Buzhou. Su identidad debe ser real.
Han Song dijo:
—Está bien. De momento, lo registramos en el registro inmortal. Sobre si dejarlo entrar o no al Reino Inmortal del Extremo Oriente… eso lo decidirán los ancestros.
Li Donglin al fin levantó la mano.
De la pared del Pabellón volaron un pincel y un registro: el Pincel que Señala al Inmortal y el Registro de Nombres Inmortales.
Ambos se posaron frente a él.
Li Donglin sostuvo el pincel. El registro se abrió solo.
Y escribió dos caracteres:
“Hao Shan.”
Debajo añadió información detallada:
“Ascendido del Mar de Mundos del Extremo Oriente bajo jurisdicción del Gran Desierto. Identidad de heredero del Monte Buzhou confirmada. Sospecha: gran cantidad de energía del Mar de Mundos en el cuerpo.”
Tras escribir, le enviaron las coordenadas espaciales.
—Gente del mundo inferior: cuando termines el bautismo de la Puerta Inmortal, ve a estas coordenadas. El Reino Inmortal enviará a alguien a recibirte.
Del otro lado pareció venir una voz alegre.
Luego, ambos lanzaron sellos y técnicas al Cristal Inmortal.
¡BOOM!
El cristal estalló con energía inmortal aterradora, atravesando el espacio hacia el mundo inferior, hacia ese “Hao Shan”.
Porque para ascender, un cultivador del mundo inferior debía pasar el bautismo de la Puerta Inmortal, y el cristal era justo la fuente que daba esa energía.
—Hermano Han… ¿ya podemos reportarlo?
Li Donglin preguntó.
Han Song siguió cauteloso.
—Espera. Solo cuando termine el bautismo y cruce el Mar de Mundos podremos confirmarlo por completo.
—Está bien. Te hago caso.
Volvieron a sentarse a ambos lados, esperando en silencio.
No se sabía cuánto tiempo pasó, hasta que dentro del Pabellón sonó un pa-ta.
Ambos abrieron los ojos de golpe.
—¿El Registro de Nombres se cayó? ¿Qué significa eso?
Li Donglin era la primera vez que veía algo así.
Han Song recogió el registro con energía inmortal, lo abrió en la página donde habían escrito.
Y ambos vieron algo que los heló:
El nombre “Hao Shan”… había desaparecido solo.
—Él ya pasó el bautismo… ¿por qué su nombre se borró? ¿Acaso fue atacado por demonios al cruzar el Mar de Mundos?