aventura en otro mundo con mi enciclopedia de hechicería - Capítulo 822
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- Capítulo 822 - Un Nuevo Reino Secreto (1)
Un mes después, nubes oscuras de tribulación se reunieron sobre un pequeño pico de la Secta Nanqing.
Yu Su se mantenía en el aire fuera del pico, con el semblante tenso mientras observaba a Jian Yunchuan en la cima.
Tras un mes en aislamiento, Jian Yunchuan había atraído las nubes de la tribulación del Núcleo Dorado. Yu Su estaba incluso más nervioso que si fuera él quien estuviera enfrentando la tribulación. Desde el momento en que las nubes comenzaron a formarse, su expresión había estado llena de preocupación.
“Lord Yunchuan tiene una base sólida y una mente más clara y perceptiva que la mayoría. Definitivamente logrará avanzar. No hay necesidad de preocuparse tanto”, dijo Lu Yan.
Yu Su asintió, relajando un poco su cuerpo tenso.
Veinte minutos después, las nubes de tribulación terminaron de reunirse. El primer rayo cayó, su luz blanca iluminando todo el pico. Jian Yunchuan soportó el primer rayo con calma, mucho más sereno que Yu Su.
Ver la actitud tranquila de Jian Yunchuan hizo que el corazón ansioso de Yu Su finalmente comenzara a calmarse.
“Papá definitivamente avanzará con éxito”, dijo Yu Zhou.
Yu Su respondió, “Tienes razón”.
Los rayos de la tribulación del Núcleo Dorado bajaron uno tras otro, y Jian Yunchuan resistió cada uno de ellos. Después de que cayera el último rayo, un haz de luz amarillo tierra brilló desde la cumbre del pico, y el aura de un cultivador de Núcleo Dorado se extendió.
En los rostros de Yu Su y los demás apareció una expresión de júbilo, pues sabían que Jian Yunchuan había avanzado con éxito.
“¡Papá!” Yu Su y Yu Zhou volaron hacia la cima.
En ese momento, las nubes de tribulación se estaban disipando, y el aura alrededor de Jian Yunchuan aún no terminaba de retraerse. Era afilada y desbordante. Los dos hermanos no podían acercarse demasiado. Tras entregarle un juego de ropa a Jian Yunchuan, retrocedieron temporalmente, dejándole tiempo para consolidar su cultivo.
Cuando regresaron al pie de la montaña, vieron que Chang Qing, Yan Chao y los demás ya habían llegado.
“Felicidades. Ahora el tío Jian también ha avanzado a Núcleo Dorado”, dijo Chang Qing.
“Esto es un gran acontecimiento. Si piensan hacer un banquete de celebración, tienen que invitarnos. Todos llevaremos regalos”, añadió Yan Chao.
Yu Su asintió.
…
Dos días después, Yu Su organizó un banquete de celebración para Jian Yunchuan en el pico de huéspedes.
Los conocidos de ellos —el padre e hijo Feng, Yu Ziyi, Chang Qing, Yan Chao y otros— asistieron a la celebración. Los ancianos Mo Yan y Qi Hui también fueron, mientras que el Maestro Fuyao y el Maestro Qinghe enviaron regalos de felicitación.
Jian Yunchuan bebió con gusto junto a Feng Jinyue, emborrachándose por completo y sintiéndose inmensamente complacido.
Yu Su, feliz por él, también bebió bastante esa noche.
Lu Yan, al verlo un poco mareado, dijo: “Estás un poco borracho. ¿Quieres seguir bebiendo?”
Yu Su negó con la cabeza. “No más. Sólo me quedaré sentado un rato.”
Lu Yan lanzó una mirada en dirección a Jian Yunchuan y Feng Jinyue. Esos dos estaban jugando al piedra-papel-tijeras y bebiendo ruidosamente, sin prestarle atención a nadie más. Entonces le dijo a Yu Su: “Sentarte aquí sin hacer nada es aburrido. ¿Quieres jugar cartas?”
Los ojos de Yu Su brillaron. “Va.”
Yu Su había introducido pasatiempos como las cartas y el mahjong de su vida pasada. Durante el último año, Chang Qing y los demás ya se habían familiarizado bastante con estos juegos.
A la llamada de Yu Su, todos se reunieron.
Chang Qing preguntó: “¿Las mismas reglas de siempre? ¿Apostando piedras espirituales?”
Feng Heng respondió: “Qué aburrido. Cambiemos la apuesta.”
Yu Su y los demás lo miraron.
Feng Heng dijo: “Acabo de recibir noticias de que al norte del Pabellón Linyuan hubo un temblor de tierra, se sospecha que apareció un nuevo reino secreto. Se estima que abrirá dentro de un par de días. Estaba buscando ayudantes para entrar conmigo. Así que, ¿qué tal si la persona que pierda más esta vez me acompaña?”
Chang Qing dijo: “¿Por qué no?”
Yan Chao lo interrumpió, “Creo que tú no puedes. Si realmente aparece un reino secreto, definitivamente te asignarán como líder del equipo. Así que déjame a mí.”
Chang Qing, “…Tú antes eras bastante taciturno. ¿Por qué has estado hablando tanto últimamente?”
Yan Chao, “Siempre he sido así. Sólo que tú me malinterpretaste.”
Yu Su miró a Chang Qing. “Yan Chao tiene razón. Tú deberías quedarte fuera esta vez. Dale tu lugar a Yan Chao.”
Chang Qing, aferrado a sus cartas, se negó a soltarlas. “¿Qué? ¿Creen que definitivamente voy a perder?”
Después de que habló, los demás lo miraron en silencio, con expresiones sutiles.
Lu Yan comentó: “La vez pasada, y la antepasada, tú fuiste el que más perdió.”
Como todos eran cultivadores, Yu Su había establecido hace mucho la regla de que, al jugar cartas, además del oído, la vista y el habla, todas las demás percepciones debían sellarse. Eso hacía el juego más interesante.
Chang Qing, una vez selladas sus otras percepciones, solía confundirse. Era el tipo de persona que no era buena jugando, pero sí muy adicta. En las últimas partidas, había perdido más que nadie.
Chang Qing mantuvo el rostro firme. “Eso fue antes. Esta vez definitivamente no seré el que pierda más.”
Yu Su preguntó: “¿Y si sí pierdes?”
Chang Qing respondió: “Entonces Yan Chao podrá liderar el equipo.”
Yan Chao, “…”
Por suerte, Yan Chao no era tan aficionado a apostar como Chang Qing, así que al final aceptó.
Chang Qing sonrió ampliamente. “Órale, empecemos. Yu Su está borracho. Esta vez el que pierda más definitivamente será él.”
Yu Su resopló. Para nada. Estaba un poco mareado, pero no tonto.
Al final, Yu Su, Chang Qing, Feng Heng y Yu Ziyi se sentaron a la mesa.
Lu Yan se sentó junto a Yu Su, formando equipo con él.
Para evitar que Chang Qing perdiera, Yan Chao también se emparejó con él.
Los tres hermanos Feng formaron un equipo.
Yu Ziyi jaló a Yu Zhou para hacer pareja con él.
Una vez formados los equipos, todos sellaron temporalmente sus otras percepciones y comenzó el juego.
Después de más de una docena de rondas, la proporción de victorias y derrotas seguía pareja.