aventura en otro mundo con mi enciclopedia de hechicería - Capítulo 1028
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- Capítulo 1028 - Sin igual (1)
Al final, Yu Su y los demás decidieron llegar hasta el final del asunto y ocuparse juntos del Rey Rostro Verde.
Las restricciones de las Tierras Prohibidas del clan fantasma dependían del poder de una formación. Después de que el Rey Rostro Verde las ocupara, el núcleo que controlaba dicha formación también cayó en sus manos. Gui Xun solo podía buscar otro método para abrirlas.
—Este es el último artefacto asura que queda en el mundo. El antiguo clan asura era inmensamente poderoso, y los artefactos que refinaban podían incluso rivalizar con las armas divinas. Por desgracia, este es el único que ha sobrevivido hasta nuestros días.
Lo que Gui Xun sacó era un artefacto con forma de lezna. Su empuñadura estaba incrustada con una gema condensada a partir de la esencia pura del clan asura, y toda su superficie estaba grabada con intrincados sellos asura.
En cuanto apareció, Yu Su y los demás sintieron que de él emanaba un filo aterrador.
—Puede atravesar la mayoría de las restricciones del mundo —explicó Gui Xun.
El corazón de Yu Su dio un vuelco. Si eso era cierto, entonces se trataba de un tesoro verdaderamente extraordinario.
…
Tierras Prohibidas del clan fantasma
El Rey Rostro Verde se sentía profundamente inquieto, pues temía que el Rey Infierno Negro apareciera con los demás Reyes Fantasma para atacarlo.
Aunque la restricción de las Tierras Prohibidas era extremadamente poderosa, seguía preocupado de que el Rey Infierno Negro dispusiera de algún otro método para abrirla. Si eso ocurría, ya no tendría ningún lugar al que huir.
—¡Maldita sea! ¡El Rey Infierno Negro utilizó a Gui Xun como cebo para hacer que mataran a todos mis aliados! ¡Ahora estoy completamente aislado, a merced de cualquiera!
El Rey Rostro Verde estaba consumido por la rabia.
Sus subordinados también estaban tensos, pero uno de ellos expresó una duda.
—Mi Rey, ya han pasado varios días y el Rey Infierno Negro no ha traído a los demás Reyes Fantasma para atacar. ¿No le parece un poco extraño?
No solo no había habido ningún ataque; ni siquiera se había visto una sola figura fantasmal fuera de las Tierras Prohibidas durante días.
—¿Ni una sola en todos estos días? —preguntó el Rey Rostro Verde.
El subordinado reflexionó un momento antes de responder:
—Solo vino un cultivador fantasma, pero era muy arrogante y exigía verlo. Los guardias de la entrada sospecharon que había sido enviado por el Rey Infierno Negro y le pidieron que se identificara. Él se negó e incluso intentó atacar la restricción. La barrera lo repelió y huyó herido.
Al principio, el Rey Rostro Verde se mostró algo desconcertado, pero al oír que el hombre había resultado herido y escapado, sus dudas desaparecieron.
—Debe de haber sido uno de los espías del Rey Infierno Negro.
Su ansiedad disminuyó un poco.
Parecía que el Rey Infierno Negro aún no había lanzado un ataque contra las Tierras Prohibidas, probablemente porque sabía que la restricción sería difícil de romper.
Eso era una buena noticia para él.
Al menos por el momento, las Tierras Prohibidas seguían siendo un refugio seguro.
El subordinado preguntó:
—Mi Rey, ¿deberíamos enviar a alguien a la ciudad real para recopilar información?
El Rey Rostro Verde negó con la cabeza.
—Sin duda todavía hay hombres del Rey Infierno Negro vigilando el exterior de las Tierras Prohibidas, quizá incluso algún Rey Fantasma. Si abrimos la restricción, aunque solo sea un instante, les estaremos dando una oportunidad para atacar.
El subordinado asintió.
—Su previsión es admirable.
El Rey Rostro Verde respondió con tono sombrío:
—Antes fui demasiado descuidado y caí en la trampa del Rey Infierno Negro. Esta vez no volveré a cometer el mismo error.
…
Mientras tanto, en algún lugar del Reino Fantasma, un cultivador fantasma cubierto con una capa negra maldecía con furia.
—¡Ese traidor de Rostro Verde! ¡Se atrevió a hacer que sus guardias me dejaran fuera y hasta utilizó el poder de la restricción para atacarme! Cuando informe de esto al Señor Divino, haré que lo destruya por completo, cuerpo y alma.
Tras un momento, añadió con expresión sombría:
—¡Maldita sea! Las fuerzas del Rey Infierno Negro fueron completamente aniquiladas, y Rostro Verde nos traicionó de repente. Todos los años de planificación del Señor Divino en el Reino Fantasma se han ido al traste. Si el Señor Divino me hace responsable, me temo que tampoco podré escapar del castigo.
—Si no consigo la llave… ¿cómo voy a salvar mi propia vida?
El cultivador fantasma, que hacía apenas un instante amenazaba con acabar con el Rey Rostro Verde, palideció de golpe.
—No. Tengo que regresar a las Tierras Prohibidas del clan fantasma. Debo averiguar por qué Rostro Verde nos traicionó. Si aun así sigue negándose a entrar en razón… entonces, aunque tenga que morir, me llevaré a alguien conmigo.
El cultivador fantasma recuperó la compostura y emprendió con cautela el regreso hacia las Tierras Prohibidas.
Había sido alcanzado por el poder de la restricción y había perdido casi la mitad de su poder fantasmal.
Si en ese estado se encontraba con alguna criatura fantasmal poderosa, era muy probable que terminara devorado.
Había cultivado con enormes dificultades hasta alcanzar su nivel actual. No podía permitirse…
Quizá su suerte realmente se había agotado.
Apenas había abandonado su escondite cuando se topó con una masa de niebla negra, tan espesa como la tinta.
Aquella niebla carecía de forma, pero en ese momento parecía poseer vida propia.
En cuanto percibió la presencia de una criatura fantasmal cercana, se abalanzó sobre ella.
Las pupilas del cultivador fantasma se contrajeron bruscamente.
Se dio la vuelta y huyó desesperadamente.
La Niebla Embrujada del Reino Fantasma.
Un antiguo vestigio.
La existencia más aterradora de todo el Reino Fantasma.
Se alimentaba de todos los seres fantasmales del reino. Ninguna criatura fantasmal dejaba de temerla; incluso los Reyes Fantasma preferían rodearla cuando se cruzaban con ella.
Además, sus movimientos eran completamente impredecibles.
Nadie sabía cuándo tendría la mala fortuna de encontrársela.
Por suerte, en ocasiones la Niebla Embrujada permanecía inmóvil durante siglos enteros, como si durmiera tras haberse dado un gran festín.
Pero, por desgracia, si uno se topaba con ella cuando tenía hambre, incluso un inmortal perdería una buena parte de sí mismo.
La última vez que la Niebla Embrujada apareció fue hacía cien años.
Esta vez, había despertado hambrienta.
Si el cultivador fantasma no hubiera estado herido, quizá habría logrado escapar pagando el precio de perder la mitad de su cultivo.
Pero, por desgracia…
Estaba herido.
—¡¡¡AAAAAHHHH!!!
Un desgarrador grito resonó por el lugar.
El cultivador fantasma herido fue atrapado de lleno por la hambrienta Niebla Embrujada y devorado en un instante.
Aparte de aquel grito, no volvió a oírse ningún otro sonido.