Amar al hombre más guapo de la capital - Capítulo 306

  1. Home
  2. All novels
  3. Amar al hombre más guapo de la capital
  4. Capítulo 306 - ¡La verdadera identidad de la falsa Suma Sacerdotisa!
Prev
Next
Novel Info
                    

—Una es Lu Yuan, y la otra Qin Qianqian.

—¿¡Lu Yuan?! —exclamaron al mismo tiempo Luo Qian y Wu Wei, acercándose de inmediato.

Qin Hui asintió con la cabeza y dijo:

—Sí, Lu Yuan, la chica que conocimos el otro día en el restaurante de hot pot. Ella es la falsa Suma Sacerdotisa… a menos que alguien más haya estado usando su celular.

No sólo Luo Qian y Wu Wei estaban incrédulos, incluso Luo Feng se mostró sorprendido.

—Si Lu Yuan es la impostora… ¿quién es esa tal Qin Qianqian? —preguntó Luo Feng.

—Qin Qianqian es hija del patriarca de la familia Qin. Su familia es bastante conocida en la Ciudad Wang, porque tienen el respaldo de la familia Xiao. El Maestro Xiao de la familia Xiao es un cultivador muy poderoso en la ciudad. Ah, por cierto, el Maestro Xiao es el anciano que aquella noche insistió en que el Joven Mu lo aceptara como su maestro —añadió Qin Hui.

Todos quedaron aún más atónitos. Jamás imaginaron que este mundo fuera tan pequeño, que todas las personas que habían conocido los últimos días estuvieran conectadas entre sí.

En ese momento, un destello de luz emanó de Mu Yun mientras deshacía la barrera mágica, revelando una jadeíta que flotaba a unos centímetros sobre su palma, emitiendo un resplandor blanco. Luo Feng exclamó con entusiasmo:

—¿¡Ya la terminaste!?

—Tuve que apurarme un poco. Después de todo, la impostora podría huir de esta dimensión en cualquier momento —respondió Mu Yun, colocando la jadeíta en su mano.

—Ya que la herramienta está lista, podemos ir a comprobar si Lu Yuan es o no la falsa Suma Sacerdotisa —dijo Luo Feng.

—¿Lu Yuan? ¿Y ella qué tiene que ver con la impostora? —Mu Yun se mostró confundido.

—Qin Hui comprobó que el número de teléfono que nos dio el jefe está registrado a nombre de Lu Yuan. Eso quiere decir que es la persona que buscamos, a menos que haya prestado su número a alguien más. Como ya tenemos el “detector”, podemos ir a verificar si tiene dentro de ella el Jade Absorbente de Vitalidad —explicó Luo Feng.

—¿Entonces qué esperamos? ¡Vamos ya! —Mu Yun guardó la jadeíta en su anillo espacial y se dirigió a la puerta.

Sin embargo, al bajar las escaleras, escuchó una voz masculina proveniente de la sala, una voz que le era completamente desconocida.

Lin Zibo, tras despedirse de su abuelo, había salido de inmediato rumbo a ese lugar para hablar con Liao Ziyun. Hacía tiempo que ya había conseguido su dirección. Dada la complejidad de la situación, creyó que no podría explicarse bien por teléfono, y decidió venir personalmente a hablar con ella. Por eso, fue a esa casa de verano.

—Señorita Liao, sé que es atrevido de mi parte presentarme sin avisar, pero tengo algo urgente que decirle, y por eso vine sin ser invitado —dijo Lin Zibo a Liao Ziyun, ambos sentados en el sofá.

Pero Liao Ziyun no se mostró molesta. Respondió:

—Bueno, no diría que eres atrevido, pero sí me sorprende un poco. ¿De qué se trata?

—¿Recuerdas la caja de labiales? La que le diste a Lu Yuan como compensación el otro día —preguntó Lin Zibo.

—Claro que me acuerdo. Estaba bellamente envuelta y me costó una fortuna, pero tuve que regalársela así nada más. Me enojé tanto que hasta se me quitó el hambre, pero al día siguiente fui a la misma tienda y compré otra porque me gustó muchísimo. ¿Por qué preguntas?

—No es que desconfíe de ti, pero Qian se envenenó después de aplicarse ese labial —dijo Lin Zibo.

—¿Entonces por qué estás aquí si no desconfías de Ziyun? —intervino Mu Yun al escuchar aquello.

Lin Zibo alzó la vista y se sorprendió al ver que cinco hombres bajaban las escaleras al mismo tiempo.

—Permítanme presentarles a mi maestro —dijo Liao Ziyun.

—¿¡Tu maestro!? ¡No puedo creer que sea tan joven! Me da la impresión de que es incluso más joven que tú —exclamó Lin Zibo, asombrado.

—Mi maestro tiene cara de bebé. En realidad tenemos la misma edad —respondió Liao Ziyun, y retomando el tema, añadió—: Dijiste que tu novia se envenenó al usar el labial… Pues créelo o no, yo no tuve nada que ver. ¡Te lo juro!

¡Ella no había hecho eso, así que por supuesto debía defenderse!

—¿Y este tipo quién es? ¿Otra vez andas coqueteando por ahí? —preguntó Mu Yun, viendo a Liao Ziyun, casi sin palabras.

Liao Ziyun estaba aún más sin palabras. ¿¡Ella, coqueteando otra vez!? ¡Qué ridiculez! ¿¡Cuándo había hecho algo así!?

—Mucho gusto, soy Lin Zibo —se presentó él.

Mu Yun lo miró y dijo:

—Mucho gusto. ¿Dijiste que el labial que Ziyun te dio como compensación tenía algo raro?

—En realidad…

Antes de que pudiera terminar la frase, su celular sonó. Al ver que era Qin Qianqian, contestó de inmediato, pero la voz que salió del otro lado no era la de su prometida… era la de Lu Yuan.

…

En una cafetería, Qin Qianqian tomaba un café lentamente cuando una chica se acercó a ella. La reconoció de inmediato: era Liao Ziyun, la misma chica de la foto que Lu Yuan le había mostrado más temprano. Qin Qianqian se puso furiosa, se levantó de un salto y fue directo hacia ella. Inesperadamente, la chica le soltó una bofetada sin decir una sola palabra, haciendo que su cabeza se girara violentamente. El golpe fue tan fuerte que todos los presentes en la cafetería lo escucharon claramente.

Qin Qianqian se sujetó la mejilla, algo aturdida. Sentía que su rostro se inflamaba con un dolor punzante.

—¿Así que tú eres Qin Qianqian? No puedo creer que una chica tan fea como tú sueñe con casarse con Lin Zibo. ¡Me pregunto de dónde sacas tanta confianza! Te lo advierto: aléjate de Zibo de inmediato, o la próxima vez te reviento la cara con otra bofetada. Ah, por cierto, será mejor que vayas al médico en cuanto salgas de aquí, porque “accidentalmente” me puse un poco de polvo venenoso en la palma. Es muy dañino para la piel.

Dicho esto, la chica se marchó con una sonrisa arrogante.

Fue hasta entonces que Qin Qianqian volvió en sí y notó que su rostro empezaba a dolerle cada vez más. Rápidamente sacó su espejo de maquillaje y se miró.

Un segundo después, su desesperado grito llenó la cafetería:

—¡Nooooo! ¡Mi cara!

Todos los demás clientes se estremecieron al escucharla, miraron en su dirección y quedaron atónitos al ver su rostro.

El rostro de Qin Qianqian, que había sido muy bonito hasta hace poco, ahora estaba terriblemente hinchado y enrojecido. La piel de sus mejillas estaba tan estirada que parecía a punto de explotar.

—¡Duele! ¡Duele muchísimo! —gritaba ella con angustia.

—¡Qian! ¿¡Qué te está pasando!? —preguntó una voz familiar.

Qin Qianqian miró en esa dirección y vio a Lu Yuan correr hacia ella. De inmediato le tomó las manos y, sin preguntarse por qué Lu Yuan estaba allí, dijo con desesperación:

—¡Yuan, mi cara! ¡Me duele horrible!

—¿¡Quién te hizo esto, Qian!? ¿¡Cómo pueden ser tan crueles!? —exclamó Lu Yuan indignada.

—¡Fue Liao Ziyun! ¡Ella fue! ¡Yuan, llama a Zibo ahora mismo! ¡Necesito que me lleve con su abuelo! ¡Estoy segura de que él puede curarme! ¡Rápido!

—¡Ah, sí! ¡Lo llamo enseguida!

Lu Yuan tomó el celular de Qianqian, buscó el número de Zibo y marcó.

Apenas respondió, Lu Yuan dijo con urgencia:

—¡Zibo, le pasó algo a Qian! ¡Liao Ziyun le lastimó la cara! ¡Podría quedar desfigurada! ¡Tienes que venir ya!

—¿¡Qué!? ¿¡Qué le pasó a su cara!? Espera, Yuan… ¿dijiste que fue Liao Ziyun quien la lastimó?

—¡Sí, ella! Llegó a la cafetería donde Qian estaba tomando café y la bofeteó sin decir una palabra. ¡No sé qué le puso en la cara, pero ahora está toda hinchada! —respondió Lu Yuan ansiosa.

Lin Zibo miró a Liao Ziyun, quien estaba frente a él, recargada en su mano, tranquila.

—¿Cuándo dijiste que pasó eso? ¿Hace un momento?

—¡Sí, hace un momento! ¿¡No me crees, Lin Zibo!? ¡No han pasado ni cinco minutos desde que esa mujer se fue! —gritó Qin Qianqian fuera de sí por el dolor.

Lin Zibo bajó ligeramente la mirada y dijo:

—Entendido. Dime dónde estás y voy para allá en un minuto.

Tras escuchar la dirección, colgó y dijo a los presentes:

—Disculpen por la interrupción. Me tengo que ir.

—Está bien. Nos vemos —respondió Liao Ziyun.

Lin Zibo asintió y se fue a toda prisa.

—Nosotros también debemos salir —dijo Mu Yun.

Liao Ziyun rápidamente lo siguió y preguntó:

—¿A dónde vamos, Maestro?

—A donde está Lu Yuan —respondió Mu Yun.

—¿Lu Yuan? ¿Por qué? —se extrañó Liao Ziyun.

—Porque es muy probable que ella sea la falsa Suma Sacerdotisa que hemos estado buscando —respondió con franqueza.

—¿¡Lu Yuan!? ¿¡La falsa Suma Sacerdotisa!? —repitió Liao Ziyun, y como si se le encendiera una alarma en la cabeza, gritó—: ¡Sr. Lin, espere! ¿La llamada que recibió hace un momento fue de Lu Yuan?

Lin Zibo se detuvo, volteó y contestó:

—Sí, fue de ella.

—¡Espérenos! ¡También la estamos buscando! —dijo Liao Ziyun.

—¿Y ustedes por qué la buscan? —preguntó Lin Zibo, confundido.

—Porque tenemos que hablar con ella de algo muy importante —respondió Liao Ziyun.

Mu Yun, Luo Feng y Liao Ziyun se subieron al coche de Lin Zibo, mientras que Luo Qian y los demás tomaron un taxi y le pidieron al conductor que siguiera al auto de Lin Zibo.

Sin embargo, el coche apenas había avanzado un minuto cuando se detuvo, y vieron a Lin Zibo bajarse y dirigirse a una cafetería.

—¿Eh? ¿Por qué nos trajo aquí? —preguntó Liao Ziyun.

—Están ahí dentro —explicó Lin Zibo.

—¿Es esto una coincidencia…? —murmuró Liao Ziyun frunciendo el ceño.

Lin Zibo no dijo nada. Entró rápidamente a la cafetería, donde escuchó los gemidos de dolor de Qin Qianqian y la voz de consuelo de Lu Yuan.

Luo Feng miró la jadeíta en la mano de Mu Yun, que empezaba a cambiar de color sin parar. Luego se cruzaron miradas y comprendieron lo mismo: el Jade estaba muy cerca.

Aceleraron el paso y se detuvieron junto a una mesa, donde vieron a una mujer con el rostro terriblemente hinchado, junto a la cual estaba Lu Yuan.

En ese momento, la jadeíta brillaba de color rojo, lo que significaba que el Jade Absorbente de Vitalidad estaba justo frente a ellos.

Mu Yun, para confirmarlo, se colocó detrás de Lu Yuan y acercó la jadeíta a ella. De inmediato, la piedra se tornó carmesí. La retiró, y el color cambió de nuevo. Repitió la prueba con los demás presentes, pero la piedra se mantuvo roja sin volverse carmesí.

Ahora estaba más que claro: ¡Lu Yuan era la falsa Suma Sacerdotisa! ¡El Jade estaba dentro de ella!

Mientras pensaba en eso, se escuchó de repente el sonido seco de una bofetada. Luo Feng y Mu Yun alzaron la vista al instante y vieron que Liao Ziyun se cubría la mejilla con la mano. Mirando incrédula a la mujer de rostro hinchado, exigió:

—¿¡Qué demonios fue eso!?

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

You must Register or Login to post a comment.

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first